Mayo ha sido terribilis. Un mes agotador en todos los sentidos. Mea culpa el no poder actualizar este blog, pero sinceramente, nunca había tenido tanto trabajo en las asesorías de proyectos Feng Shui como este año.
Y a trabajo me refiero, sobre todo, a cómo se encuentran o se sienten los clientes en sus hogares. Lo curioso es que los casos se repiten y el factor principal es: el descontento sin un motivo que lo defina.
La rapidez con la que vivimos nuestra vida, el efecto inmediato de querer estar bien sin pasarlo mal. El comparar lo que tenemos con lo que tiene el otro, el querer lo que posee el otro... Si lo trasladamos a nuestros hogares, nos ocurre lo mismo. 
DIAGNÓSTICO: SOBRESATURACIÓN DE COSAS BONITAS...
... y adiós a la espontaneidad. Si no puedes disfrutar en tu propia casa de lo que ves y lo que tienes, ¡¡Invéntate un nuevo estilo!!.
Mi misión: Ofrecerte la receta para que te sientas mejor en casa y empezar de nuevo.
Si has asentido en cuatro de las siete afirmaciones anteriores, es que padeces de "estar hasta el moño de lo bonito, lo Pinterest y lo instagramer". Sabes que necesitas ALGO, pero ¿el qué?.
ABSOLUTAMENTE NADA
¿Me lo estás diciendo en serio?... Te respondo: sí.
Pero como te comentaba mi misión es hacerte sentir mejor, y es lo que voy a hacer. ¡Toma nota!:
Una dosis de vacío.
Presumo de que es una de mis recetas estrella porque siempre que intento llevarla a cabo en algunos hogares, los clientes se horrorizan, jajaja. Pero te prometo, de verdad, que es uno de los remedios más eficaces.
Indicaciones:
1. Vacía total y completamente la decoración de un espacio de casa a tu elección. Si te atreves opta por tu dormitorio (las lámparas de las mesitas de noche y los textiles no es necesario). Es el mejor lugar según el Feng Shui ya que tu reposo energético será maravilloso. Pasados dos o tres días te sentirás muy liger@.