De acuerdo con un estudio realizado por la ONU, el 10% de todas las emisiones de gases que provocan el efecto invernadero en el planeta, provienen de la industria ganadera. Dispuestos a reducir significativamente su impacto sobre el medio ambiente, Dinamarca decidió reducir el consumo de carne roja en el país. ¿Cómo? subiendo los precios!
El Consejo Danés de Ética presentó una propuesta que prevé impuestos para la carne roja, al estilo de los impuestos al tabaco o los alcoholes, y esta propuesta fue aprobada por una “abrumadora mayoría”. La idea es que los ciudadanos comienzan a consumir menos productos cárnicos al incremento de los precios y, por tanto desalientan a la industria contaminante.
Se estima que con la medida, Dinamarca puede reducir entre 20 y 35% sus emisiones de gases de efecto invernadero, en función de la adhesión de los consumidores.
El dinero recaudado se destinara a la lucha contra el cambio climático y además se esperan ahorros en la salud, debido a la relación entre el consumo de carne y enfermedades como el cáncer.
La propuesta pasa ahora al análisis del Parlamento danés – y el Consejo es optimista. La expectativa es que la medida sea aprobada y poco a poco la práctica de gravar productos, pueda expandirse a otros alimentos que tienen un impacto ambiental significativo.