En estos últimos años nos hemos dado cuenta que el tema de la contaminación ha trascendido en todos los ámbitos de nuestra sociedad. Los efectos son ya visibles en algunas de las ciudades más importantes de nuestro entorno. En estas circunstancias cabría pensar que la mala calidad del aire es más notable en ambientes exteriores, y que dentro de los edificios gozamos de una mejor calidad del mismo. Sin embargo esto es un error. Según algunos estudios llevados a cabo como el realizado por la EPA (Environmental Protection Agency) la calidad del aire interior puede ser hasta 5 veces peor que la exterior, pudiendo llegar a ser hasta 100 veces peor si nos referimos a algún contaminante específico. A esto hay que sumarle el hecho de que los que vivimos en entornos urbanos pasamos mucho más tiempo dentro de los edicifios de lo que pasamos en ambientes exteriores (casi un 80% de nuestro tiempo).
Además es conveniente saber que más o menos el 30% de la población en nuestro país sufre problemas alérgicos o asma, por eso es de vital importancia purificar el aire exterior antes de ser introducido en los edificios.
Por eso si eres titular, propietario o usuario de un edificio eres responsable de la salud y el rendimiento de tu plantilla, con el deber de garantizar un espacio de trabajo óptimo para el buen desarrollo de tu empresa. Pero no estás solo. Hay empresas como Ambisalud que pueden ayudarte. Desde 2006 que comienza su andadura ya cuentan con una amplia experiencia en el sector con profesionales que acumulan más de 22 años de experiencia y más de 1.000 edificios estudiados en todo el mundo: entre ellos edificios de oficinas, colegios, centros comerciales, estaciones de autobús y aeropuertos, hoteles, industrias y hospitales. Estos últimos son los edificios más delicados puesto que en numerosas ocasiones los pacientes que entran acaban padeciendo alguna otra enfermedad de tipo vírica o bacteriana que ha conseguido dispersarse a través del aire a causa de las deficiencias en los conductos de ventilación o en los filtros de aire.
El servicio que ofrece Ambisalud consiste básicamente en el estudio de la calidad de aire y en medir la presencia (o ausencia) de agentes contaminantes en ambientes interiores.
Estos agentes pueden ser:
Dióxido de carbono, que indica la calidad de los sistemas de ventilación.
Monóxido de carbono originario de escapes de vehículos (aire procedente del exterior).
Partículas en suspensión derivadas del mal funcionamiento de los filtros (puesto que procede del exterior).
Hongos y bacterias, que valoran el mantenimiento higiénico del edificio.
Compuestos volátiles orgánicos y formaldehído, que suelen provenir de la decoración, mobiliario, materiales de construcción como el amianto o incluso de aislantes.
Ozono y gas radón, el primero proveniente del exterior y el segundo del subsuelo, dependiendo de la situación geológica del terreno.
Pesticidas, metales pesados y otros agentes perjudiciales menos comunes.
Una vez concluída la valoración, como consultoría de calidad de aire interior, Ambisalud te recomendará el mejor plan de actuación para dar fin a los problemas del edificio. Y con todos los problemas de aire solucionados, podrás obtener una verificación AENOR, que te otorgará un certificado de calidad de edificio sano y bien gestionado, lo que le dará muy valiosos puntos a tu imagen como empresa.