Cada mes muchas mujeres en edad fértil deben optar algunas de las opciones que la industria de la higiene corporal ha puesto en el mercado para los días de regla.
Esta industria, lejos de pensar en la salud y el bienestar y en el planeta, como muchas de las industrias que dominan la economía, lo hacen por motivos meramente económicos.
Existen diversas opciones, siendo las principales las compresas y los tampones, los cuales tienen una serie de problemas añadidos en su uso, tanto para la salud como para el planeta.
Antes de ver por qué la copa menstrual es la mejor alternativa, veamos que hay de malo con los tampones y compresas.
Uno de los mayores problemas de los tampones son las enfermedades potenciales asociadas a ellos. Y no se trata de un secreto, sino algo que ya viene en la mayoría de los prospectos.
Uno de estos problemas son las bacterias Staphylococcus aureus (estafilococo) y Streptococcus pyogenes (estreptococo) que pueden estar en los tampones y que pueden llevar a la persona a padecer sepsis o síndrome de shock séptico, una gravísima enfermedad que puede provocar daños en los tejidos y una falla orgánica con consecuencias fatales. Otro de los problemas asociados a los tampones y estas bacterias es el síndrome de shock tóxico.
Esto no significa que los tampones lo transmiten pero sí que aumentan de manera considerable el riesgo, ya que si bien el porcentaje de casos es bajo el riesgo no.
Otro de los problemas mucho más evidentes es el medioambiental, ya que la fibra de algodón, que es el principal componente de los tampones, requiere para su fabricación de muchísima agua, además de contener pesticidas y fertilizantes para el crecimiento de la planta.
A esto hay que añadir que el ciclo de vida es muy corto (evidentemente, se utilizan sólo una vez) y altamente contaminante. Sólo en Reino Unido se desechan cada día en el WC y en la basura cerca de 2,5 millones de tampones, los que acabarán directamente en el océano, en los ríos y en los vertederos.
Cada año se desechan unos cien mil millones de productos de este tipo en todo el mundo, y en total (entre salvaslips, tampones y compresas) la cifra supera los 45.000 millones en todo el mundo. La mayoría directamente en los vertederos o incineradoras, pero otra gran parte en el agua.
Las compresas son los equivalentes a los pañales en en los productos de higiene de la mujer, ya que como estos tardan entre 300 y 800 años en degradarse de forma natural, lo cual significa que toda esta montaña de residuos relacionados con esta industria seguirá ahí por siglos luego de que nos hayamos ido.
Ya hemos visto algunos de los más graves problemas asociados a los productos de la industria de la higiene femenina durante la regla. La alternativa a los tampones y compresas más eficiente que se ha creado hasta el momento es sin lugar a dudas la copa menstrual.
Se trata de una copa, es decir que tiene esta forma, hecha con silicona médica y de tamaño pequeño que se introduce en la vagina durante la menstruación y se adapta perfectamente a las paredes vaginales, para juntar la sangre y evitar que esta salga hacia el exterior.
La copa junta la sangre que luego puede desecharse en el WC o mejor aún, se puede utilizar como fertilizante natural para las plantas dada su buena cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio.
Entre los beneficios de la copa menstrual podemos destacar:
También es importante tener en cuenta que para el planeta significa:
Conoce mas detalles sobre la copa menstrual: https://copamenstrualmexico.mx
¿Quieres compartir tu experiencia en el uso de la copa menstrual? ¡Déjala en los comentarios!
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