En función de dónde instalemos el aislamiento, obtenemos ciertas ventajas:
Ver imagen Aislando techos y buhardillas evitamos pérdidas de energía de entre un 25% y un 30%, además al aislar la buhardilla la hacemos habitable ganando más espacio para hacer vida en nuestro hogar. Ver imagen Con el aislamiento de suelos las pérdidas de energía se reducen entre un 5% y 10%Los sótanos, baños, cocinas y zonas húmedas en general, si se aíslan se previenen humedades y se logra un mejor confort acústico además de conseguir una mejor climatización. Ver imagen Si instalamos el aislamiento en paredes y muros interiores, impedimos unas pérdidas de energía entre un 10% y un 15% y aumentamos el confort térmico y acústico. Ver imagen Aislando los muros exteriores las pérdidas energéticas se reducen en un 20-25%, se incrementa la sensación de confort en casa y se mejoran las condiciones de impermeabilización.
¿Qué materiales emplear para aislar?
Los materiales aislantes son ligeros, fáciles de instalar y la inversión se recupera en 5-6 años si se trata de paredes, y en unos 10 años si hablamos de suelos. Algunos de los materiales más comunes son el poliestireno expandido o extrusionado, reflectantes, lanas minerales y productos de origen 100% ecológico, etc,
Según la zona a aislar: buhardillas, bajo techos, paredes, tabiques… habrá que escoger uno u otro, por ejemplo el poliestireno extrusionado es impermeable al agua lo que lo convierte en ideal para bajo cubiertas o fachadas.
Lana de roca y fibra de vidrio:Ligero y apto para todas las zonas de la casa. Naturales (lana de oveja, cáñamo, algodón, corcho, madera de bosques sostenibles?):Ecológicos y reciclables, indicados para el aislamiento térmico y acústico de techos, buhardillas y tabiques. Ver imagen Poliestireno extrusionado: Ligero, soporta las altas temperaturas, se vende en formato de planchas. Por reflexión: Ligero y de espesor reducido, ofrece gran aislamiento térmico.
Tipos de materiales aislantes, soportes y resistencia