Si no conocemos la biodiversidad nativa de nuestro rancho, finca, parcela, comunidad, entorno, será más complicado hacer diseños de permacultura.
Quiero comenzar diciendo que muy relacionado a lo anterior está la rama de la biología llamada Etnobiología, o lo que es lo mismo: como utilizan las etnias las plantas, animales, hongos, etc.; es una ciencia que busca rescatar los saberes (muchos de ellos milenarios) de como las personas hacemos uso de la naturaleza antes de que se pierdan, no basta plasmarlos en libros, tesis, artículos científicos, listados etc., también hay que practicarlos, hacerlos parte de nuestra vida diaria, en la etnobiología está una de las claves de un buen vivir.
Por su parte la permacultura es junto con la etnobiología y otros procesos educativos un cambio de paradigma en la forma en la que nuestra sociedad humana aprovecha la naturaleza y la energía de su entorno natural.
En las vastas biorregiones de México hay una inusitada riqueza que pocos conocen, pero que afortunadamente poco a poco va saliendo a la luz, esa, la biodiversidad que pocos conocen más la riqueza de la agrobiodiversidad, es decir, los cultivares nativos de maíz, calabaza, chile, frijol, maguey, chocolate, vainilla, cacahuate, tabaco etc. debería ser el pilar de la permacultura mexicana.
Porque así como cada región tiene sus particularidades, geográficas, climáticas, edáficas, de insolación, evapotranspiración, días de heladas, de nevadas, de granizadas, influencia de huracanes, curvas de nivel, isoyetas, isotermas etc. también tiene su huella única de biodiversidad y relaciones humano-biodiversidad o etnobiológicas, que por lo general es desconocido por quienes promueven la permacultura.
A la hora de hacer un solar multi estratificado y biodiverso, un bosque de comida o un sistema agrícola, silvícola o ganadero serán indispensables las especies exóticas (cebollas, acelgas, espinacas, ajos, coles, berenjenas, alcachofas, garbanzos, caña, habas, uvas con frutales como plátanos, manzanas, perales, duraznos, mangos, tamarindos...en fin), pero más importantes todavía serán las especies nativas adaptadas durante miles de años a cada región como máiz, calabaza, frijol, chilacayote, chayote, chile rayado, tomate coyol, papita de monte, maracuyá, quelites, magueyes aguamieleros, nopalitos, amarantos, jacubes, pitahayas y árboles como chalahuites, ébanos, ciruelas mexicanas, jobos, nogal cáscara de papel, paguas, tejocotes, guayaba, guayabilla, pitayas, garambullos, y hasta plantas con otros usos como el jaboncillo o hualul, la calabacilla loca o el amole que sirven para hacer jabón, o infinidad de plantas medicinales como el palo azul, el raspa sombrero, el poleo, la chaca, la doradilla, el epazote, la altamisa etc. y eso que solo me estoy enfocando al noreste de México que es donde conozco más la biodiversidad, ¿qué será de la biodiversidad y agrodiversidad del centro de México donde están establecidos la mayor parte de los permacultores?
Sin biodiversidad es imposible hacer buenos diseños, primero hay que conocer bien la región y su biodiversidad, si se ha llegado a un nuevo terreno sin conocerlo, hay que preguntarle a sus pobladores vecinos, empaparse de sus sabiduría, suele pasar que llegamos a nuestra nueva finca, parcela, solar, terreno, rancho etc. recién adquirido sin conocer nada de su cultura, sus cerros, sus corrientes de aire y agua y especialmente su biodiversidad y agrodiversidad y comenzamos a hacer pininos con especies exóticas, o contratamos a algún permacultor que de igual manera desconoce la biodiversidad de nuestro nuevo sitio y de ésta manera estaremos dejando de lado muchísima más riqueza que le pudimos haber agregado a nuestro diseño desde el principio, riqueza local y muchas veces desdeñada, porque preferimos comer una ensalada con col rizada que con nopales.
Por eso es importantísimo que antes de diseñar conozcamos la biodiversidad ya sea por nuestra propia mano, por los vecinos que ya tienen años viviendo ahí o con ayuda de biólogos de la región o de páginas como naturalista.org.
Hay muchísimas formas de conocer la biodiversidad, especialmente de flora que es la que nos puede ser más útil, pero la principal forma es inventariándola con ayuda de una cámara fotográfica o un pequeño herbario hecho en casa y contratando expertos para no errar, muchas veces el desconocer las especies puede traernos problemas, así como una hierbita nos puede curar, también nos puede enfermar si la confundimos; muchas especies también son invasoras muy agresivas y no vale la pena seguir fomentando su propagación, en lugar de ello hay que conocer las nativas y propagarlas, pero ¿de qué manera lo haremos si no las conocemos?
Por eso creo que permacultura, biodiversidad nativa y etnobiología van de la mano y eso muy pocos lo ven lamentablemente.
Actualmente soy bióloga y estudio la flora de la sierra madre oriental y zonas adyacentes en el noreste de México en estados como Coahuila, Nuevo León, San Luis Potosí, Tamaulips, Guanajuato, Querétaro, Hidalgo, norte de Veracruz y Norte de Puebla, si vives en alguna de estas zonas y deseas conocer, amar, valorar, conservar y saber aprovechar correctamente tu biodiversidad nativa no dudes en contactarme, tengo desde el 2007 realizando listados florísticos y me han enseñando que hay mucha más riqueza en nuestra tierra de la que vemos a simple vista.
Saludos y gracias por leerme.