Se acerca la primavera y ya empieza a haber movimiento de planteles para que el macetohuerto rinda al máximo. Normalmente, para germinar las semillas suelo reutilizar el recipiente de un yogur (ver aquí) o recipientes biodegradables de textura parecida al cartón. Por Pinterest, he visto que se utiliza mucho esto de la huevera como semillero, así que he decidido probar. La ventaja que les veo (aparte del reciclaje, claro) es que a la hora de trasplantar, como el material se deshace con la tierra y el agua, sólo hace falta recortar los seis o doce espacios de la huevera y enterrarlos. En mi caso, la huevera que he utilizado es de celulosa moldeada, reciclable y biodegradable, por lo que se adapta al cultivo ecológico. Los pasos a seguir son los siguientes:
*Recorta los trozos de la huevera que no se van a utilizar.
*Rellena la huevera con tierra. Yo suelo utilizar fibra de coco (60% aprox.) mezclada con humus de lombriz (40% aprox.), pero si tenéis turba negra o cualquier otro sustrato rico en nutrientes también servirá. Podéis añadir también perlita para favorecer la aireación. Seguidamente, regar y presionar muy ligeramente.
*Añade las semillas y cúbrelas con una capa de sustrato (el groso dependerá del tipo de semilla). Vuelve a regar con la ayuda de un vaporizador, para asegurarte que el semillero queda bien húmedo.
*Deja el semillero apartado de la luz y en un lugar cálido (18-25ºC). Podéis incluso cubrirlo con un plástico o colocarlo al lado de una fuente de calor si veis que hace frío.
Imágenes: Organicus
*Tras los primeros cotiledones, aparecerán las primeras hojas verdaderas. Es aquí cuando toca trasplantar. Para ello, cortaremos la huevera en 6 o 12 porciones, correspondientes a cada planta.