


Así pues, podemos decir que el alma del proyecto es la restauración ecológica de bosques quemados, un problema grave que no solo afecta al propio bosque, sino también a los animales, a las comunidades humanas cercanas, a la economía y al calentamiento global.
Cuando un bosque se quema, un valioso capital natural y social desaparece cuenta Sandra Magro. El refugio de un gran número de especies que aportan bienes y servicios a la población, el valor identitario del paisaje y el sentimiento de pertenencia que generan los espacios naturales son motivos suficientes para implicarnos en la restauración de bosques quemados.
Es vital no solo sensibilizar al respecto, sino también hacer partícipe a los ciudadanos –tengan la edad que tengan- en el proceso de concienciación y de restauración de nuestros ecosistemas. Desde ATL nos recuerdan que, vinculando las comunidades locales con su entorno natural, podremos recuperar el antiguo sentimiento de responsabilidad con la naturaleza y su valor.
El beneficio que propone el proyecto, pues, no solo es ecológico, sino también social y económico. Como ya te expliqué en otra ocasión, da igual en qué lugar del mundo sea: ¡plantar árboles significa mucho más que ayudar al medio ambiente!

Ahora mismo, Ashes To Life se encuentra en plena campaña Crowdfunding, un proceso vital para conseguir los fondos necesarios y elaborar la primera partida de jabón con éxito. Su objetivo inicial es recaudar 8.000 euros, y hasta la fecha han conseguido el 36% de su meta.
Estos 8000 euros están destinados, tal y como explican transparentemente en su página web, en adquirir las cenizas certificadas, en comprar las materias primas para producir el jabón, en diseñar y producir el packaging, en obtener las certificaciones de jabón 100% ecológico, y en la producción final de este.
El dinero no solo va a la restauración de bosques, sino también al desarrollo del Protocolo Ashes to Life, un método avalado por expertos en restauración de ecosistemas que permitirá definir las mejores actuaciones en cada caso para restaurar un bosque perdido, involucrando tanto a la población como a las administraciones públicas y a los agentes del territorio, además de fomentando la participación activa de los ciudadanos en la prevención de incendios y la restauración de bosques.
A mí me gustó tanto el proyecto que decidí apoyarles antes de que fuera demasiado tarde. Si también te parece una buena idea, y quieres ayudarles a reforestar los bosques españoles (¡y conseguir jabón ecológico hecho de ceniza!), te animo a que te pases por la página web de su campaña y les ofrezcas el apoyo que gustes. También puedes visitar su blog o conectar con ellos en sus redes sociales de Facebook y Twitter.

Por último, si te interesa la conservación forestal o te gustaría saber más al respecto, me gustaría recomendarte el informe Bosques Listos para Arder, además de las recomendaciones de Green Peace sobre el comportamiento ciudadano frente a incendios. Y es que, como dicen en WWF, en España tal vez seamos buenos apagando incendios, pero no apostamos lo suficiente por la prevención y por la restauración.¡Construyamos entre todos un mundo más verde!