Hemos visitado Praga y ahora solo pensamos en volver. La capital de la República Checa nos ha conquistado y no podemos quitarnos de la cabeza esa sensación de estar paseando entre las calles de una ciudad de cuento. A esta ciudad de Europa del Este la llaman “La Ciudad Dorada” o “La Ciudad de las 100 torres” y da igual el tiempo que tengas para recorrerla porque te vas a quedar con ganas de más.
Tras aclarar lo principal (que no pierdas el tiempo en resistirte porque Praga te va a enamorar) vamos a contaros nuestra experiencia, los que consideramos las cosas imprescindibles que hacer y que ver en una de las ciudades más bonitas del mundo y además, como siempre, vamos a añadir algún consejo personal.
Antes de nada, si tenéis pensado visitar muchos sitios de pago, quizá os interese la Prague Card. Su precio es de 62€ y con ella podrás entrar en muchas de las principales atracciones de la ciudad. Para más información y reserva aquí.
La plaza de la Ciudad Vieja es el tesoro de Praga, siempre con una gran multitud de gente admirando su belleza. En ella se encuentra el antiguo Ayuntamiento y por supuesto, el mayor atractivo de la ciudad: su Reloj Astronómico. Este reloj del siglo XV es uno de los más famosos del mundo, con el calendario astronómico representado en la parte inferior, y que cada hora atrae a turistas que quieren ver desfilar las figuras de doce apóstoles acompañados de 4 figuras más: el Turco, la Vanidad, la Avaricia y la Muerte.
En la plaza también encontraréis la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, de estilo gótico y cuya entrada está incluida en la Prague Card. Su horario es de martes a sábado de 10:00 a 13:00 y de 15:00 a 17:00h. Los domingos de 10:00 a 12:00h y los lunes cerrado.
También en la parte antigua de la ciudad (Stare Mesto) encontraréis uno de los edificios más antiguos de la ciudad y uno de los lugares que visitar en Praga: la Torre de Pólvora. Cuando se construyó -es de estilo gótico- en el siglo XV, se llamaba Torre Nueva y era una de las puertas de entrada a la ciudad. Cuando con el tiempo se transformó en un almacén de pólvora… también se transformó su nombre. Lo mejor de la torre es que desde la parte alta hay unas vistas panorámicas de todo el centro histórico de la ciudad y su entrada está incluída en la Prague Card.
En Stare Mesto se encuentra también el Barrio Judío, que aunque te adelantamos que no tiene ningún encanto especial, habrá quien no quiera perderse una visita a su cementerio judío (impresiona bastante con tantas lápidas en un espacio tan reducido y cubierto de verde) o alguna de sus seis sinagogas -de las más antiguas de Europa-. Para los interesados en su historia es recomendable reservar este tour que incluye entradas a las sinagogas más importantes y al cementerio.
Sin duda, el Puente de Carlos es uno de los monumentos más importantes de Praga y a la vez el más antiguo. Divide la ciudad vieja (Stare Mésto) de la ciudad pequeña (Malá Strana). Sus 500 metros de largo y 10 de ancho aproximadamente, los encontraréis siempre llenos de gente, ya que se trata de los lugares más visitados de la ciudad. Junto a las tres torres que lo forman, lo escoltan a cada lado de su estructura 15 estatuas. Desde él tendréis unas vistas del Castillo de Praga que te obligarán a detenerte y admirarlo sin prisa.
Una vez has atravesado el Puente de Carlos, te adentrarás en una de las partes más bohemias y antiguas de la ciudad. Pasear por las calles de Malá Strana -entre el Puente de Carlos y el Castillo- y echar un vistazo a sus tiendas es una maravilla. Una de las visitas que no deberías perderte en este barrio es la Iglesia de San Nicolás, pero sin duda, si tengo que recomendarte algo es la Isla de Kampa, uno de los lugares que más nos conquistaron durante nuestros días en Praga. Caminando por las calles de Mala Strana llegarás a ella, una zona mucho más tranquila y menos masificada, donde encontrarás el magnífico Muro de John Lennon, un homenaje al artista, símbolo de libertad y de las protestas contra el régimen comunista.
Para terminar tu visita al barrio Malá Strana, llegarás al fin a el famoso Castillo de Praga, el lugar más visitado de Praga, no es un castillo europeo al uso, sino que está formado por diferentes edificios y lugares como el Antiguo Palacio Real, la Catedral de San Vito, el Convento de San Jorge, el precioso y recomendable Callejón del Oro o la Torre Blanca. Una visita completa a este conjunto arquitectónico puede llevarte la mitad de un día y aunque su entrada está incluída en la Prague Card también puedes reservar una visita guiada en español para no perderte nada.
Tras tu visita a Malá Strana culminando con el Castillo de Praga, te recomendamos subir al Monte Petrin, que se encuentra junto a este barrio. Se trata de una de las mejores cosas que hacer en Praga, ubicado muy cerca del Castillo y con fácil acceso en funicular desde Mala Strana. También puedes reservar un tour de 4 días con salida y llegada a Praga que incluye transporte, alojamiento y actividades en Viena, Bratislava y Budapest.
Durante mi visita a la ciudad vecina de Viena
Si estás buscando dónde pasar la noche o el fin de semana en Praga, aquí van algunas recomendaciones de hoteles en el centro donde seguro no vas a fallar: