Un artículo básico dentro de nuestra bolsa de maquillaje, el corrector puede ayudar con las ojeras, los barritos y las manchitas de la piel en general. Es tan sencillo de usar, que por lo mismo es muy versátil. Sácale todo el provecho con estos 7 trucos que toda chica debe saber.

Dibuja un triángulo con la base debajo del ojo y la punta hacia tu mejilla. Con esta forma no solo ocultas las ojeras, sino que creas instantáneamente la ilusión de que tu cara se levanta.
Si aplicas primero tu base, te darás cuenta de que no necesitas poner mucho corrector después, pero si lo haces al revés, entonces eliminarás la mayor parte del corrector mientras aplicas la base.

Colócalo en tres partes estratégicas del ojo: la “V” interna, la sección media del párpado y justo debajo del hueso de la ceja y difumínalo ligeramente. Tus ojos ser verán más frescos e iluminados, sobre todo si la noche anterior no dormiste bien o saliste de fiesta.

Sobre todo cuando quieres usarlo para las ojeras, usa tu dedo anular, porque con él aplicarás la presión exacta para difuminar el corrector sin jalar de más la delicada piel bajo los ojos. Usa un corrector con tonalidad durazno para lograrlo.
Mezcla los productos en el dorso de tu mano y aplica la mezcla debajo de los ojos, hacia el exterior, a la altura de las sienes y sobre el hueso de la ceja para iluminar el área y ocultar la hinchazón.
Después de aplicar el corrector, seca el área con una sola capa u hoja de un pañuelo (kleenex) para evitar que el producto se quede en los pliegues alrededor de los ojos.

Mezcla la crema para la cara que usas diariamente con un poco de tu corrector, con esto hidratarás tu piel mientras le agregas un acabado sutil y tintado.