El primer o pre-base es uno de esos productos de belleza más controvertidos que existen, ya que muchos consideran innecesario aplicarlo.

¿Realmente necesitas usarlo? La respuesta es sí, y para que te convenzas de agregarlo a tu rutina de maquillaje te mostramos algunos de sus beneficios.
El primer hace que todo tu maquillaje se vea mucho más suave. Pruébalo y obtendrás una suavidad casi aterciopelada en tu maquillaje que no querrás perder nunca más.
Uno de los mayores beneficios del primer es que puede ocultar por completo tus poros. No importa cuán pequeños sean, la base líquida por sí sola puede hacerlos más visibles, pero el primer los sella por completo.
El primer ayuda a detener la sudoración de los poros y por lo tanto ayudará a que tu maquillaje dure más tiempo.

Usar primer también ayuda a reducir el brillo. El primer absorbe el aceite, por lo que si tu piel se vuelve grasosa durante el día, no será tan visible como lo sería si no hubieras usado primer.
Puedes comprar pre-bases que están especialmente diseñados para igualar los tonos de la piel, incluso antes de que te hayas puesto otro maquillaje. Hay primers disponibles que están teñidos de color púrpura, para difuminar las manchas y otros que están teñidos de verde, para difuminar el enrojecimiento, por ejemplo.
El primer hace que tu piel luzca mucho más juvenil. Le da a tu piel una apariencia suave y reduce la apariencia de líneas finas y arrugas.
Dependiendo del tipo que elijas, el primer también puede iluminar tu rostro, antes de que hayas utilizado un iluminador. Puedes comprar primers que tengan pigmentos que reflejen la luz.
Deberías seguir usando un hidratante, pero el primer hará que tu piel se vea y se sienta más hidratada. Muchos primers también contienen ingredientes hidratantes que ayudarán a evitar que la cara se seque durante el día.
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