
Aokigahara (青木ヶ原?) , conocido como Mar de Arboles, es hoy en día el lugar favorito de los japoneses para poner fin a sus vidas, pero no sólo eso, se ha convertido igualmente en el tercer lugar del mundo donde más personas dan por finalizada su existencia, un "ranking" encabezado por el Golden Gate de San Francisco al que sigue el puente sobre el Yangtze de Nanjing en China.
Está situado en la ladera noroeste del monte Fuji, considerado sagrado ya que para los japoneses era como una entrada a los cielos, tiene aproximadamente unos 35 kilómetros cuadrados de extensión y se formó sobre la lava expulsada por el volcán entre los años 800 y 1.083, siendo la erupción Jógan la que más contribuyó a su formación ya que tuvo una duración de 10 días. Según la creencia popular se le consideraba como una especie de purgatorio para yokais y yureis, que no son sino los fantasmas de aquellos que han perdido su vida de forma trágica, y que evitan que aquellos que se internan en el bosque salgan del mismo. Un aspecto importante a tener en cuenta es que en el Japón feudal del siglo XIX, cuando las hambrunas y las epidemias afectaron a la población, las familias más pobres abandonaban en este lugar a los niños y ancianos que no podían alimentar. Además de este hecho histórico contrastado, también hay poemas de más de 1.000 años de antigüedad que indican que el bosque está maldito.
Son variadas las peculiaridades del lugar, para empezar, bajo su superficie hay yacimientos de hierro magnético, por lo que es muy común que las brújulas y GPS dejen de funcionar al visitarlo. La escasez de animales añade un segundo elemento peculiar, ya que apenas se escuchan ruidos al adentrarse en él. Del mismo modo, su vegetación es muy tupida, lo que provoca que el viento no sople dando lugar a una sensación de quietud total. Cuenta también con un lago y grandes cuevas heladas.
Se les recomienda que llamen a la policía o que piensen en sus familiares, lo que según los visitantes suele causar cierta sensación de desasosiego. La traducción de uno de ellos es la siguiente:
Otra de las imágenes típicas del lugar son los coches que pasan días y días en su aparcamiento, hasta que los guardas forestales del lugar acaban por darse cuenta de que sus dueños ya no van a regresar.
Es tal la fama y repercusión del lugar a nivel mundial, que en el pasado febrero de 2016 se estrenó "El bosque de los suicidios", película de terror dirigida por Jason Zada y protagonizada por Natalie Dormer (Margaery Tyrell en Juego de Tronos), en la que Sara (Natalie) se adentra en el bosque en busca de su desaparecida hermana y se encuentra con un buen número de "almas en pena". Si la has visto, seguramente te habrá servido para tener un buen referente de lo que el lugar representa y si no es el caso, y el tema te atrae, aún estás a tiempo de hacerlo.