HUBO UN TIEMPO DONDE LAS RECREATIVAS OFRECIERON LA POSIBILIDAD DE JUGAR HASTA CON CUATRO AMIGOS SIMULTÁNEOS.
Si echamos la vista atrás recordaremos todos esos bares donde nuestros padres solían llevarnos a echarnos de pequeños. Era tradición que en el momento que viéramos una de esas flamantes recreativas (fuera cual fuera) dijéramos esa famosa frase que era "Papa, Me das cinco duros para la máquina?". Si tenías suerte lo mismo te caía una moneda de cien y podías jugar hasta cuatro créditos si la recreativa había sido configurada de manera generosa.
GAUNTLET (1985)
Pero hubo un día en el que todo cambió. Fue creo en una de esas comuniones donde tenías que soportar a primos pesados y familiares de otras épocas, fue en ese restaurante de un barrio de los alrededores dónde vi por primera vez una recreativa para cuatro jugadores. Esta era nada mas ni menos que "Gauntlet", un juego basado en mazmorras (o bien podríamos llamarlo matamarcianos Rpg, por inventarme uno de estos géneros nuevos), en el cual manejábamos un guerrero, un mago, una valkiria o un elfo con orejas puntiagudas. Nuestro objetivo matar cientos de fantasmas, bichos feos e incluso destruir montañas de esqueletos de las cuales salían mas fantasmas.
En aquel momento puede que no fuera consciente de la importancia de dicho juego... que diablos, yo tan solo era un canijo que apenas llegaba a los mandos de la máquina. Pero si tenemos en cuenta que es la misma mecánica que Blizzard ha utilizado años mas tarde para crear uno de sus títulos mas impresionantes llamado "Diablo", la cosa entonces cambia bastante.
"Gauntlet" permitía cuatro jugadores simultáneos, si no me estaría negando a hablar de el ahora mismo. Y aunque podíamos escoger entre los personajes mencionados, no había entre ellos grandes diferencias a la hora de jugar. Lo que estaba claro es que el juego enganchaba hasta el punto que no podías dejar de matar bichos y avanzar niveles cómo un enfermo.
También habría que hacer un poco de hincapié en su banda sonora, tremenda y pegadiza para la época que era aderezada con unas cuantas voces digitales (eso en las versiones mas avanzada del arcade).
De pequeño tenía varias teorías sobre mis amigos. Nunca entendí por que ellos jugaban la mayoría al fútbol y yo era el que prefería estar delante del ordenador cargando cintas y comiéndome mi bocata de tableta de chocolate. ¿Era una época en la que los videojuegos no estaban tan bien vistos? Ahí lo dejo en el aire.
TEENAGE MUTANT NINJA TURTLES (1985)
Una de esas tardes de colegio recuerdo pasar por un salón recreativo que habían abierto en mi barrio, el lugar ideal para quedarte de camino a clase. En aquella sala pude jugar por primera vez a "Teenage Mutant Ninja Turtles"... dios! no os imagináis lo que significaba esa recreativa para mí. Las Tortugas Ninja eran mis ídolos de la época, esos conchas verdes con sus caras infladas y su maestro rata, no podía haber nada mejor. Esta flipada de recreativa salió allá por el año 1989 y decir que ya tendría mis ocho años.
El clásico producido por Konami nos ponía a dar caña al mas puro estilo Beat Em Up cómo si de un "Final Fight" se tratara. Era ideal sobre todo si jugabas con varios amigos (aunque cómo los míos eran todos de fútbol tenía que imaginármelos).
Digamos que esta recreativa era ideal si te encantaba la serie de dibujos, las figuras, aquella extraña película que sacaron y todos los cromos de Panini de los quelonios. Así que ahí quedaba, una de esas majestuosas recreativas que gracias hoy en día a la emulación y las remasterizaciones no ha caído en el olvido.
Las conversiones que se hicieron de esta recreativa sin embargo no fueron decentes hasta que aparecieron mas adelante para las consolas de 16 Bits.
THE SIMPSONS ARCADE (1985)