Es increíble lo rápido que puede llegar a transformarse una ciudad. Tan solo he pasado medio año fuera y además de con un tiempazo: ¡Berlín me ha recibido lleno de sorpresas! Parece que de una vez por todas, el centro de la *City West* va cobrando más protagonismo y se está convirtiendo en todo un Highlight de la ciudad. La reforma de los alrededores de la estación *Zoologischer Garten* no podía ser más acertada y ha dado un vuelco total al vecindario. Modernos rascacielos, cafeterías, galerías, comercios y restaurantes de lo más polifacéticos, contrastan cada vez más con las ruinas del memorial *Kaiser-Wilhelm-Gedächtniskirche*. Todo junto pero no revuelto, está creando un nuevo concepto del oeste berlinés de lo más cosmopolita y moderno. ¡Así que si estáis por Berlín, no os olvidéis de pasaros a verlo! Es difícil que yo deje pasar por alto, esos lugares que rebosan de creatividad, buen gusto y gran trabajo. Y mismamente de algunos de esos, hoy quiero hablaros:
1. Kantini | Un mercado de comida internacional
Se trata de una cantina de toda la vida, pero basada en un concepto culinario de lo más interesante. Aquí el diseño y la buena comida van de la mano. Y si no me crees, pásate tú mism@ a comprobarlo. Piérdete entre sus trece restaurantes de comida internacional y no quites ojo a su decoración de lo más original. ¡Te va a encantar! (Más info aquí)
2. The Dawg | Los mejores Hot Dogs de la ciudad
Se trata de un local de paredes de cristal y al igual que *Kantini* tiene unas estupendas vistas al Zoo de la ciudad. El diseño de su página web, sus cartas de comida y servilletas, tiene unos motivos de animales de lo más guays. Tienen zumos recién hechos y unas tartas caseras deliciosas que sirven en vasos de cristal. ¡Pero su punto fuerte son los perritos calientes! Tienen una gran variedad y están creados por el chef Björn Swanson. No os lo voy a negar: ¡saben espectacular! (Más info aquí)
3. Jiao Qing & Meng Meng | Los nuevos inquilinos del Panda Garten
Estos símpáticos pandas llegaron desde China el pasado verano. Como me pilló en medio de la mudanza a Nueva York, tuve que esperar hasta ahora para poder visitarlos. Se lo han tomado bien en serio y han construido una casa de inspiración oriental tan solo para ellos. La verdad es que es una preciosidad y ni la mismísima Angela Merkel se pudo resistir y hasta la ha ido a inaugurar. Pero si os digo la verdad, con ambos osos: ¡me he quedado que ni fu ni fa! Son demasiado perezosos, y hasta el mismísimo Bao Bao a sus 34 años tenía más simpatía y movilidad. No sé como lo hacen, pero a pesar de su pasotismo siguen siendo el auténtico Highlight de la ciudad. ¡Y hasta tienen su propio panda-blog personal! (Más info aquí).