Tanto el bicarbonato de sodio como el carbonato de sodio, son productos básicos e imprescindibles para elaborar productos caseros de limpieza para el hogar. Además de aprender a convertir el bicarbonato, en carbonato de sodio, es importante estar bien informados sobre su composición, para que sirven y cuales son las diferencias entre ambos a tener en cuenta.
La ventaja que tiene es que de un producto muy económico y fácil de encontrar como es el bicarbonato de sodio, podemos obtener otro producto como es el carbonato, más caro y difícil de encontrar en según que países.
Así que, te recomiendo encarecidamente que dediques un par de minutos a la lectura del artículo para evitar sorpresas y accidentes.
También dejo a tu disposición el vídeo donde podrás ver de una forma más audiovisual la transformación del bicarbonato al carbonato.

El bicarbonato de sodio (NaHCO3), también conocido como baking soda o polvo de hornear, es una sustancia de uso alimentario pero también es muy utilizado en la limpieza ya que es sumamente abrasiva .
Se puede utilizar solo o disuelto en agua, o combinarlo con otros ingredientes para reforzar su acción limpiadora ( por ejemplo: zumo de limón, vinagre, sal, etc)
También es utilizado en medicina natural para tratar problemas digestivos además de muchas otras indicaciones y en cosmética natural, para subir el pH además de otros usos como exfoliantes por ejemplo.
Aspecto: se asemeja más a la sal y es más pesado. Su consistencia es más compacta pudiendo hacer formas y que éstas se mantengan. Sin embargo con el carbonato no se puede.
Es 100% biodegrable
Propiedades del carbonato de sodio
El bicarbonato de sodio (Na2HCO3), también conocido como washing soda o soda de limpieza, es un compuesto químico que está presente en la mayoría de detergentes y limpiadores caseros gracias a su poder limpiador y desincrustante.
Se puede usar para eliminar las manchas difíciles en los tejidos ya que ayuda a que el detergente sea absorbido por las fibras para limpiar con mayor eficacia. También es un excelente desinfectante y eliminador de grasa.
Además, se utiliza frecuentemente para alcalinizar las aguas duras.
IMPORTANTE: el carbonato resulta tóxico para las personas y animales. En contacto con las mucosas puede provocar irritación en garganta, nariz y ojos. Aunque sigue siendo un producto sostenible para el medio ambiente.
Aspecto: su aspecto granulado es más redondo que el bicarbonato (véase la foto o el vídeo) y además, es más ligero. Su consistencia no permite hacer formas con el ya que al ser más ligero se desmorona.
Es 100% biodegrable

Existen dos métodos caseros seguros para elaborar ésta transformación, al fuego o al horno.
El único ingrediente que necesitamos es el bicarbonato de sodio.
Medidas de seguridad: mascarilla obligatoria y opcional, gafas protectoras ( de buceo por ejemplo )
Herramientas:
Una cuchara de acero inoxidable ( se puede emplear plástico o madera aunque al ser materiales porosos, una vez lo usemos para elaborar éste proceso, ya no debe emplearse más en cocina)
En un cazo al fuego
La ventaja que tiene éste proceso es que es mucho más rápido, aproximadamente entre 8 y 15 minutos. El inconveniente, es que requiere nuestra presencia durante ese tiempo y no podemos dejar de remover.
Procedimiento:
En una bandeja al horno
Es el método que yo uso, la ventaja es que mientras se hace en el horno yo puedo dedicarme a otras tareas. La desventaja es que requiere 1 hora de cocinado, parando a la mitad de tiempo para remover.
Procedimiento:
Ahora ya podríamos emplear ambos productos para elaborar nuestros limpiadores y detergentes caseros. Te animo a que empieces por la crema desincrustante tipo CIF que ya vimos anteriormente en el canal.