El segundo día en Bélgica lo dedicamos a visitar la bonita ciudad del Brujas.
Nosotros llevábamos el billete de tren comprado desde aquí a través de la Graplicación de Omio pero os aconsejo que los saquéis directamente en la estación porque salen más económicos. Pagamos 17€ por persona y viaje desde la aplicación y la vuelta la cogimos en taquilla y nos salió por 10€ cada uno (realmente es un ahorro).
Los trenes salen cada 15 minutos en ambas direcciones y el trayecto dura alrededor de una hora. Nosotros lo cogimos a las 10:00 para aprovechar el día y la luz natural, ya que a las 16:00 empezaba a anochecer.
Si Brujas ya es bonita de por sí, en navidad lo es aún más. Cada rincón está iluminado,cada plaza está llena de puestos navideños y cómo no, también está llena de gente. De todos los lugares que he visitado éste ha sido el peor en cuanto a gente. Era increíble la marabunta de personas que había en cada rincón y lo de sacar fotos solos fue imposible y mira que lo intentamos...
Vamos con los puntos a visitar:
Cuando quisimos salir de la torre eran las 15:30 y lo siguiente que queríamos ver cerraba a las 17:00 así que nos fuimos directamente, ¡ya comeríamos después!


Después de la parada técnica tocaba patear Brujas. Habíamos perdido toda la luz natural y ahora nos tocaba recorrerla de noche. Adiós a sacar fotos chulas :(
Parque Minnewater: precioso también para verlo de día con los cisnes. En navidad ponen puestos de comida y una pista de hielo dentro del lago.
Desde luego que lo mejor de esta ciudad es dejarse perder por sus calles.
Cuando ya teníamos todo visto, nos dirigimos de vuelta a la estación para coger el tren que nos llevara a Bruselas.
De camino al hotel paramos en un Carrefour para comprar algo de cena que calentamos en el apartamento.
Hoy habíamos andado y pasado bastante frío así que de lo único que teníamos ganas ganas era de una ducha caliente, una buena cena y descansar.
¡¡¡Mañana era Nochevieja!!!