¿Quieres saber cómo convertirse en un animago? Quizás ya tengas a mano tu varita mágica y te haya entrado una inspiración de esas que solo los potterheads tienen. Hoy sabrás como convertirse en un animago, pero… Ya te adelanto que no es algo sencillo, y es tan peligroso como hacer un chiste de narices a Voldelmort.
Empecemos por el principio, ¿Qué es un animago? Es un mago o bruja que se puede transformar en un animal cuando quiera y dónde quiera.
Animagos conocidos: Minerva McGonagall, Rita Skeeter, James Potter, Sirius Black, Peter Pettigrew.
En el tercer año de Harry Potter nos enteramos en el tercer libro como Lupin contó que los integrantes del grupo de Merodeadores, James, Sirius y Peter, estuvieron intentando convertirse en animagos hasta el quinto curso. Esto quiere decir que no es algo sencillo, pero… ¿Cómo lo lograron?

La siguiente guía está hecha para aquellos magos y brujas que quieren conocer la forma de transformarse en un animago. Advertencia: No es fácil, pero merece la pena. ¡Ya nos contarás si has podido convertirte!
Como mínimo en las asignaturas de Transformaciones y Pociones. Tener el don de transformarse en un animago requiere de una serie de habilidades altas en estas dos especialidades.
Dentro de tu boca y un mes entero, de luna llena a luna llena. Si te tragas la hoja, la dejas de llevar dentro de tu boca un segundo, la cambias por otra hoja… ¡A empezar de nuevo!. ¿Después? Solo necesitas un bote de cristal que reciba rayos de la luna, pondrás ahí la hoja (después del mes) y algunos de tus pelos, vale cualquier pelo, pero… Mejor de la cabeza, ¿No? ¡No seas marrano! xD
Durante 7 días ENTEROS. Además tienes que poner la crisálida de una polilla de halcón (cabeza) de muerte a este frasco. Después pondrás la mezcla en un sitio oscuro y totalmente tranquilo. Allí se quedará hasta la próxima tormenta, y no una tormenta cualquiera, sino una eléctrica, de esas que caen rayos. No mires el bote, no te acerques, simplemente déjalo allí.
Cada vez que amanezca y cada vez que atardezca hasta que llegue la tormenta, tendrás que poner la varita en tu corazón en esos dos momentos y decir el siguiente encantamiento: “Amato Animo Animato Animagus”.
Llegará un momento en el proceso en el que notarás un segundo latido de corazón, uno que no es tuyo, no te asustes. ¡Es normal! Y sigue con el proceso, hasta que llegue la tormenta.
Tendrás que ir al lugar donde habrás escondido el bote de cristal. Si has hecho todo bien, descubrirás una especie de liquido rojizo en el interior del bote.
Tendrás que ir a un lugar tranquilo, solitario, donde no haya nadie mirando. Ahí empezará el proceso de transformación y mejor que los muggles no te vean, ¿No crees?
¿Te acuerdas del encantamiento “Amato Animo Animato Animagus”? Tendrás que volver a poner la varita en tu corazón y recitar tal encantamiento. Pero esta vez, tendrás que beber la poción. Sentirás como si algo por dentro te quemase y como si dos corazones latiesen dentro de ti.
Pero aparecerá en tu mente, visualizarás el animal en el que te convertirás, pero… No tengas miedo al ver que animal es. Ni arrepentirte de lo que has hecho, ya está hecho… Ya eres un animago.
Levántala al cielo y busca un buen lugar para esconderla y acuérdate de donde la escondes. ¿Por qué hay qué esconderla? Hm… Por algo tan sencillo que a diferencia de los simios, ningún animal tiene manos. Y la varita se necesita para volver a la forma humana.
Para volver a la forma humana debes de visualizarte como humano. Tranquilidad, con el tiempo no necesitarás varita para transformarte en un animal y volver a tu “yo” humano, no obstante… Tardará en llegar ese momento. Hay que ser extremadamente avanzado.
Quizás pienses que haciendo el complejo proceso ya está todo hecho y bueno… ¡Casi, pero no! Debes de tener una serie de cuidados para que todo salga bien.

¿Cuál es tu forma de animago?

Test: ¿Qué forma tiene tu Boggart?

¿Cuál es tu Patronus?