
El 1 de diciembre se inició la temporada en las termas de Copahue, un sitio que es reconocido por sus cualidades enérgicas a nivel internacional y avaladas por la Organización Mundial de la Salud.
Estas termas que se hallan en el norte de la provincia de Neuquén en la Patagonia argentina, a 377 kilómetros de la ciudad de Neuquén.
Es tu lugar en la Patagonia para realizar desde fangos, bañarse en aguas termales, algas.
Las aguas mineromedicinales son aguas que surgen desde la tierra, son aguas especiales, deben ser siempre indicadas por un médico. Estas aguas surgen a más de 4 grados de la temperatura de la tierra.
Qué efecto tienen en la piel
La piel absorbe todos sus minerales y los oligoelementos componentes fundamentales para nuestro organismo.
Hay diversas aguas una es el agua de volcán.
Baños en Caviahue son baños de inmersión
Hay programas en

Volcán Copahue
En lengua mapuche significa “lugar de azufre” Los pueblos originarios fueron los primeros en descubrir sus propiedades curativas. A los pies del volcán se emplaza la Villa Copahue.
Desde principios de siglo se sabe las potencialidades de las termas. Posteriormente, la reserva fue creada en 1937.
La leyenda de las Termas de Copahue
Hace mucho tiempo vivían mapuches en la Cordillera del Viento. El cacique se llamaba Copahue. Se cuenta que este cacique era valiente y que afrontó muchas guerras, sin embargo una de ellas la libró sólo y por amor.
La leyenda dice que una tarde Copahue venía de Chile con sus hombres. El viento comenzó a soplar más fuerte. Al poco tiempo se volvió un huracán, arrastrando de todo a su paso, polvo, ramas, rocas. Los hombres avanzaban como podían, casi todos lastimados. Un derrumbe los dispersó a todos.
El viento se calmó y Copahue estaba solo y herido, seguía avanzando con la luz del atardecer. De repente vio una luz y un toldo hecho de cuero. Lo levantó, entró y vio a una mujer muy hermosa que lo invitó a pasar y le dijo que su nombre era Pirepillán.
Ella lo curó y antes que se fuera le dijo algo:”vas a ser el mapuche más poderoso y rico, aunque eso te va a costar la vida.” Él se marchó confundido, cómo cuando a cualquiera de nosotros nos dicen algo sobre nuestro futuro- sin darse cuenta que se había enamorado de la hija de la montaña.
Con el tiempo Copahue logró convertirse en el mapuche más rico y poderoso. Todos lo respetaban y querían estar cerca de él.
Aún así, Copahue echaba de menos a Pirepillán, para él no era como las mujeres que había conocido.
Un día escuchó a un mapuche contar que la “dama de la nieve”, cómo se la conocía a Pirepillán estaba atrapada en la cumbre del volcán Domuyo. Y que un tigre feroz y un cóndor de dos cabezas impedía que cualquiera se le acercara.
Copahue, loco de amor organizó la expedición para ir tras su amada. Todos los machis (maestros, sabios) lo quisieron convencer de claudicar a semejante locura. Quisieron hacerle entender que todo era obra de un hechizo y para vencerlo era necesario un talismán. Él quiso ir de todas formas, despidió a sus hombres al pie del volcán y empezó la travesía de subir solo. Avanzó sobre las rocas cubiertas de hielo. En un momento se sintió solo y le rogó a Ngenechen (dios de los mapuches) que lo ayudara, no había terminado su rezo, cuando vio el resplandor. Entendió que ahí estaba Pirellán, cuando subió a salvarla, un puma se le avalanzó encima. Copahue rápidamente de un golpe lo mandó abajo de la montaña. Pirellán le dijo: “por fin llegaste” y ahí nomás un cóndor se les tiró encima, aún así, Copahue cercenó de un cuchillazo al ave.
Entonces los dos se abrazaron y ya libres caminaron por un camino de oro, de repente Copahue pensó que era el famoso tesoro del Domuyo y empezó a levantar las pepitas de oro. Pirepillán le dijo: ” no subiste a recoger el oro, sino para liberarme a mi.”
Entrando en razón Copahue siguió camino abajo con su amada. Volvió a su pueblo y vivieron juntos ahí.
No obstante, toda su gente no aceptó a Pirepillán. Copahue ya no era el mismo, ya no tenía ganas de guerra. Entonces un día los Chillimapu mataron a Copahue y entonces el pueblo detestó más a Pirepillán.
Una noche la fueron a buscar a su lugar para matarla y cuando Pirepillán se vio en el momento que las lanzas la iban a atravesar, empezó a llamar a su amado que ya no estaba con ella. Copahue, Coooopaaahue. Eso los enfureció más y los mapuches la mataron haciendo que brotara su sangre transparente del “hada de la nieve”. Al pie de Copahue siguió corriendo por siempre su cuerpo deshecho en agua sanadora.

