En la elaboración de hoy vamos un detergente líquido casero para ropa delicada o ropa de bebé y eso es gracias a su pH neutro. Se puede emplear para lavar a máquina o a mano (a la vez que protege la piel ) y cuida los tejidos gracias a su base grasa de coco.
Un error frecuente es sobre cocinar los detergentes líquidos en el proceso de disolución, por lo que ten presente que no estamos haciendo un potaje ni unas lentejas. El proceso de disolución a temperatura media y teniendo en cuenta ingredientes, no debe superar los 8/10 minutos de cocción. Más tiempo al fuego hará que se evapore la parte líquida y por consecuente, aumente el porcentaje de concentración de jabón en la fórmula.
Lo hacemos de ésta forma para poder corregir en caso de que la mezcla haya quedado más líquido o espeso. Y esto dependerá del tipo de jabón de coco que uses ya algunos son más concentrados que otros, o tienen más o menos glicerina, etc…
Nota importante: el detergente SOLO ESPESA EN FRÍO, durante la cocción coge cuerpo , esto quiere decir que la densidad cambiará pero no que espese. Así que en caliente no vas a ver ni consistencia ni textura.
Si tu detergente ha quedado como deseabas, omite éste apartado. En caso de que necesites ayuda, revisa las siguientes posibilidades y soluciones.
Detergente demasiado líquido, sin densidad o con aspecto cortado (separado):
Para saber si es problema es el jabón, coge parte de la mezcla que has hecho ( 1 vaso ) y ponla a calentar a fuego bajo, añade un máximo de 50 gramos y remueve hasta disolver. Retira del fuego y espera a que enfríe. Si no ha espesado, es problema del jabón. Su glicerina y concentración es demasiado baja, prueba con otra marca.
Añade más cantidad de jabón. Simplemente aparta un poco de la mezcla que has hecho ( 1 vaso), caliéntala a fuego bajo y añade un máximo de 50 gr de jabón. Una vez disuelto, añade a la mezcla anterior, remueve y deja enfriar.
A veces la impaciencia nos puede e intentamos arreglar problemas inexistentes cuando simplemente teníamos que esperar…¡deja que enfríe COMPLETAMENTE antes de gritar mi nombre!
Temperatura demasiado alta en la disolución o jabón inadecuado por mala solubilidad del mismo. Lamentablemente, si ha sido por la temperatura, no tiene arreglo porque la estructura del jabón se ha ido al traste, pero no desesperes, siempre podrás usarlo para hacer algún friega suelos casero. Solo tendrás que agitar, antes de emplear.
Detergente demasiado espeso, grumoso o gelificado (en bloque):
Debemos pesar SIEMPRE los ingredientes. A ojo, no podemos formular porque luego pasa esto. Solo tienes que añadir agua templada o caliente mientras bates con una batidora de mano a velocidad lenta. La cantidad es relativa, tendrás que estar
Tu fórmula necesitará más agua.
Si sobre cocinas la mezcla, estarás evaporando más agua del que debes. Respeta la temperatura y cuando los ingredientes estén disueltos, cosa que no lleva más de 10 minutos, retira inmediatamente del fuego.
Añade más agua si es tu caso.
Posiblemente tu jabón es muy concentrado Si está grumoso y consistente (tipo requesón) añade más agua y bate con una batidora de mano a velocidad baja y haciendo paradas intermitentes cada 2/3 segundos. No uses robots de cocina tipo Thermomix o acabarás emulsionando la mezcla y perderá toda la espuma en el lavado.
Sin duda, tu jabón tiene un alto índice de glicerina o ha habido sobre cocción. Tendrás que poner la olla a fuego bajo y añadir entre 200 y 400 ml de agua. Una vez todo disuelto, mezcla y retira de fuego. Cuando esté frío, revisa textura y corrige nuevamente si es preciso.
Para lavado en máquina ( de 7 kg de carga, por ejemplo), añade 1/2 taza ( unos 125 gr aprox.).
Si la ropa está muy sucia, puedes añadir más cantidad.
Para lavado a mano, basta añadir un tapón si lavas en barreño o cubeta de cocina. Añade cantidad según mancha o prenda.