Hoy hablaremos de los difusores de aroma con aceites esenciales, un tema en el que hay bastante desconocimiento en cuánto a los diferentes modelos, sistemas de difusión, uso y precauciones. De hecho mucha gente cree, que los difusores funcionan todos del mismo modo y que solo cambia diseño ¡y eso no es así!
Hay que tener muy en cuenta ciertos factores a la hora de adquirir uno para que no acabe devorando nuestros codiciados aceites esenciales (nada baratos por cierto) y solo acaben aportando aroma como si fuera un simple ambientador. No hay que olvidar, que además de aportar aroma, es empleado con fines medicinales.
Aquí tienes una guía completa que te enseñará a elegir difusor, qué aceites utilizar, dónde ubicarlo y cómo usarlo correctamente.
Todo lo que debes saber sobre difusores de aceites esenciales
Un difusor de aceites esenciales, es dispositivo que dispersa una mezcla de micropartículas de agua y aceite en el ambiente. Éstos aparatos no tienen nada que ver con los humidificadores, aunque en el mercado podamos adquirir aparatos que realicen las dos funciones. Además, existen diferentes sistemas de difusión de los cuales te hablaré en éste artículo y que es importante que tengas en cuenta.
Éstos aparatos fueron creados con fines terapéuticos. Hablamos de la aromaterapia, una forma de aprovechar las propiedades medicinales y beneficios de los aceites esenciales mediante la inhalación.
Encontraremos dos tipos de difusor eléctrico:
Nota: personalmente, estoy en total desacuerdo con lo de niebla no húmeda, he probado hasta 7 difusores distintos que funcionan con agua, y tras las 3 horas encendido aseguro que si puede apreciarse cierta humedad en la base donde lo tengas. Mi piano puede dar fé de ello (suerte que me di cuenta rápido) Dato a tener en cuenta ¡oigan!
Entre los diferentes dispositivos que hay en el mercado, podemos encontrar aparatos que funcionan mediante distintos sistemas de difusión:
Atomización
Éstos funcionan gracias a un sistema llamado difusión “en frío”, éstos transforman los aceites esenciales en una suave niebla que se dispersa por el ambiente. Un chorro de aire frío es soplado a través de los aceites, “atomizándolos” en micropartículas.
Como los ambientadores a pilas que usan el sistema de soplo y que llevan botellas recargables…
Nebulización
Éste sistema funciona mediante vibraciones que emite un motor y de esa forma separa las moléculas del aceite y las esparce en el aire en a través de micropartículas.
Calor
Éstos difusores trabajan mediante una fuente de calor que está situado en la base del aparato donde se añaden los aceites esenciales. Los hay eléctricos o los típicos de cerámica en los que se coloca una vela. El problema de utilizar difusores con calor, es que pueden alterar los aceites esenciales y echar a perder todas sus beneficios y propiedades medicinales, por lo tanto, no es una buena elección si tu intención es la de beneficiarte de las buenas propiedades de los codiciados aceites esenciales.
Ventilación
Éstos funcionan como un ventilador. Éstos generan una corriente de aire que propulsa los aceites esenciales.
Realmente no podemos hablar de mejor o peor sin tener en cuenta las necesidades personales. Por lo tanto, tendremos en cuenta lo siguiente a la hora de elegir:
Un punto importante a tener en cuenta es ¿ Qué área va a cubrir el difusor?
Y aquí es dónde tendremos que hacer pensamientos de bolsillo ya que a mayor capacidad, se verá incrementado en el precio. Cada fabricante especifica en su producto qué cantidad en m² cubre, así que revísalo.
Los que funcionan mediante sistema de nebulización, son los que mayor superficie en m² cubren y son los más recomendados para instalar en un salón por ejemplo.
Obviamente aquí entra el gusto personal pero antes de adentrarnos en el mundo de la moda en cuánto a difusores, es importante tener en cuenta de qué materiales están hechos ya que dependiendo del material, no solo aportará valor visual si no que, su robustez puede hacerlo más resistente.
Podemos encontrar difusores fabricados en plástico, madera, vidrio, bambú, acero, cerámico…
Personalmente, ya que estamos en tesitura de promover lo natural, siempre recomendaré los de madera o bambú. Los de metal no son piezas que aporten demasiada calidez. Los de cerámica, son robustos y preciosos, pero la idea de usar cristal o cerámica, me aterra teniendo en cuenta que soy una manazas en potencia cuando tengo demasiada prisa por llenar mis 5 difusores.
Los precios pueden ser dolorosos en ciertos casos, pero siempre digo que antes la calidad que la cantidad. Por lo tanto, mejor uno de madera o cerámica, que dos de plástico o metal. Pero como siempre digo…a gusto del consumidor, que para gustos ¡colores!
Yo soy una gran devota de los difusores y en casa, se emplean muchísimo. Sobre todo cuando trabajo, necesito concentrarme, relajarme o simplemente, aliviar un dolor de cabeza.
Pero ya que estamos puestos a elaborar una guía con coherencia, nos centraremos en sus finalidades y qué aceites emplear para lo siguiente para que nadie se me queje:
Éstos son solo algunas de las múltiples finalidades y los aceites esenciales más adecuados para ello, pero la lista es muy larga…
Primera regla de oro de los difusores. Nunca deben colocarse en una zona que esté demasiado cerca de ti. Así que olvídate de colocarlos en la mesita de noche, en una mesa junto a tu sofá o en el escritorio.
Lo ideal es colocarlo a una altura más baja que tú, ya sea sobre una estantería, mueble o mesa, lo más alejado de las zonas de descanso (cama,sillas,sofá…). Asegúrate que no lo colocas en un mueble en el que interfiera en la difusión del aparato. Osea, mejor que no halla baldas ni nada por encima del difusor.
Importante: nunca lo uses mientras duermes, ni niños, ni adultos.
No es recomendable usarlo de forma permanente y durante mucho tiempo. Ten en cuenta que estamos usando aceites esenciales cuyos principios activos van a actuar sobre nuestro organismo, por lo que 30 minutos es más que suficiente para que nos aporte propiedades. Aunque depende también de la cantidad de gotas de aceite que añadas al difusor.
Unas 6/8 gotas son suficientes para un difusor medio (agotando toda su capacidad)
Si tu finalidad es usarlo como ambientador horas y horas, te recomiendo otro tipo de método para aromatizar tu casa o al menos, reduce a la mitad la cantidad de gotas que añades.