
Que me gustan las flores, no es un secreto. Aún menos, lo que disfruto preparando mis composiciones que luego pongo en diferentes jarrones. Salir a comprarlas cada martes, ya se ha convertido en todo un hábito. Suelo hacerlo bien temprano, sobre las ocho, cuando no hay nadie en el mercado. Y la verdad, os confieso que se trata de uno de mis momentos más esperados de la semana. Si no bajo a comprarlas, es como si me faltara algo. A la vuelta, suelo trabajar un rato con ellas mientras escucho música. Hacer ramos de flores, me inspira, me relaja y me hace feliz. Y por suerte, ni en la "cuarentena alemana", parece que tenga que renunciar a ellas. Pero no solo hago ramos de flores para decorar los jarrones, sino que a veces las pongo en cestos u otros objetos decorativos. Justo hace unas semanas, os daba 5 ideas para que decorarais vuestra casa con ellas. Hoy doy un paso más, porque como es lógico y normal, muchas veces me preguntáis dónde las suelo comprar. De ahí que escriba este post para contaros de una vez por todas y al detalle, dónde compro mis flores tanto de manera física como online. 
El 90% de las flores, las compro en un puesto del mercado semanal de nuestro barrio.
Tengo la gran suerte de tener un mercado semanal muy cerca y es en él, donde compro casi todas las flores que veis en mis jarrones. El puesto donde las compro se llama Blumen Dürr y además de tener una gran variedad de flores de calidad, siempre suelen hacer descuento si eres un cliente habitual. Algo que me gusta mucho, es que venden flores de temporada y a través de ellas, puedes ir notando el cambio de estación. Algunos me habéis preguntado que cuánto me gasto al mes en flores. Y os sorprendéis cuando os respondo, que no me suelen cobrar mucho más de diez o quince euros por los tres, cuatro o cinco ramos que me suelo llevar a casa. Podéis seguir a esta pequeña empresa de tradición familiar en Instagram como @blumen_duerr. Y de paso, ver si alguno de los mercados semanales berlineses donde suelen vender flores, os pilla cerca de casa. No os lo puedo recomendar más. Así que si tenéis oportunidad, aprovechad.
Comprarlas en la floristería del barrio, también es una buena opción.

Cuando las compro para regalar, casi siempre lo hago de manera online.

Cuando me veo en un apuro, tiro del supermercado o de las floristerías que hay en las estaciones de metro.

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