¿Vamos a la playa o a la montaña? O lo que es lo mismo, ¿Camino del norte o Camino primitivo?
Este es el dilema más veraniego que expresado en términos de Camino de Santiago tiene la siguiente traducción: Camino del Norte frente al Camino Primitivo.
Mar de nubes sobre el Camino de Santiago
La respuesta es que no es tan fácil como parece. El Camino no es una senda pura en ninguna de sus alternativas, siempre encontraremos de todo un poco y alguna sorpresa más.
Tanto el Camino del Norte como el Primitivo acaban en la meseta lucense, sobre las planicies de la Terra Chá por la vía del Norte, o en busca del valle del río Miño si vienes desde las montañas por Fonsagrada.
Muralla romana de la ciudad de Lugo
El Camino del Norte en sus inicios desde la ciudad fronteriza de Irún, tiene una generosa componente para los peregrinos con espíritu montañero.
Las cuidadas sendas que esta tierra ofrece a los peregrinos transitan por los verdes valles y las escarpadas montañas vascas, sin detrimento de unas magníficas vistas al Golfo de Vizcaya.
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Este paisaje limpio se disfruta casi siempre desde muy arriba, sobre atalayas privilegiadas con una perspectiva y horizonte que bien merece el esfuerzo de andar por estos tortuosos parajes.
Mar y montaña sobre el Camino del Norte en el País Vasco
Asturias, pero sobre todo en Cantabria, encontrarás los ansiados paseos infinitos para tus pies descalzos sobre la arena de las playas.
Los arenales de Laredo, Santoña y Noja, o las mágicas playas de Somo con el “skyline” de la ciudad de Santander al fondo, son sólo algunos ejemplos aislados de lo que te espera.
Playas infinitas las de Cantabria, costas abruptas las de Asturias. De todo encuentras en este largo recorrido que representa el Camino del Norte en su franja litoral cantábrica.
Dunas de arena en la costa del Camino

Sendas de media montaña por el Camino Primitivo
No será terreno muy fácil, incluida una espectacular bajada en la etapa séptima del Primitivo hacia el embalse de Salime. Más que descenso, te parecerá un inmenso tobogán de feria.
Recuerdo realizarlo hace ya muchos años en un verano donde la lluvia nos persiguió durante un par de días. Más que senda en descenso, parecíame aquello un inmenso parque de atracciones acuático.
Sólo me faltó caer de cabeza al embalse como colofón final a la madre de todos los toboganes acuáticos.
La vía del Norte abandona la costa justo en el límite fronterizo entre Galicia y Asturias.
La Ría del Eo hace de frontera natural entre ambas orillas. Sobre el lado asturiano que abandonas haciendo Camino, la población de Figueras. Sobre la otra orilla opuesta ya en Galicia, Ribadeo.
Puente sobre la ría del Eo

Corredoira del Camino de Santiago
Tenemos un camino largo, el del Norte, con más de 800 kilómetros, y otro mucho más corto, el Primitivo, con alrededor de 300 kilómetros. Esto son las matemáticas.
Para aquel peregrino privilegiado que tenga más de un mes de tiempo libre y quiera disfrutar del mar y la montaña a partes iguales, le diría que se presentara en Irún para realizar el Camino del Norte.
Un descanso sobre la arena de la playa
Para los amantes de la montaña, tanto el Camino del Norte desde Ribadeo, como el Camino Primitivo prácticamente desde la misma Oviedo, ambos tienen buena dosis de relieve.
Más agreste, duro y persistente es el perfil del Primitivo. Moderado y ocasionalmente duro el tramo desde Ribadeo por la vía del Norte, que rondará los 190 kilómetros hasta Arzúa donde confluye con el Camino Francés.
Peregrino en el Camino Francés
