"La gente no deja de aprender porque se haga mayor, sino porque deja de sentir curiosidad por lo que les rodea". Lo dice César Bona (Aizón, Zaragoza, 1972) que ha estado nominado a mejor profesor del mundo. Quedó entre los 50 mejores y hoy es considerado el mejor maestro de España.

César Bona es licenciado en Filología Inglesa y diplomado en Magisterio. Su metodología se basa en la empatía, el respeto, la sensibilidad y en potenciar la imaginación y la creatividad de los alumnos, por eso apenas utiliza libros de texto en sus clases. Sus alumnos se suben a la mesa para que aprendan a hablar en público.
Bona cree que la memorización es un error, que la tecnología es una herramienta más y que los niños deben tener tiempo para jugar y aburrirse porque solo así empezarán a descubrir cosas. Es de los que opina que un profesor debe conectar con los niños para saber cómo se sienten y viven en cada momento. Piensa que la escuela debe ser un lugar apetecible, donde los niños quieran ir.

El mejor profesor de España combatió el absentismo escolar haciendo que los alumnos de una clase le enseñaran a tocar el cajón flamenco. También fomentó la cohesión de un aula montando una película de cine mudo en la que dos alumnos no se hablaban.
Para César Bona la comunicación entre padres y docentes es fundamental, admite que ambos deberían escucharse y apoyarse. En su libro "La nueva educación" (2015) apunta que los profesores deben estar motivados para poder despertar la curiosidad de los alumnos por aprender. Para Bona lo importante no es meter datos en las cabezas de los niños, sino educarles para la vida, para encontrarse a ellos mismos.

Profesores del mundo, ¡tomad nota!