No es tan conocido ni valorado como Messi o Cristiano Ronaldo pero el leganense Javier Illana es también un deportista de élite en su disciplina, el mejor saltador de la historia de España. Illana, conocido por participar en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012, pretende competir este año en sus cuartos JJOO.

El que fuera medalla de bronce en 2010 en el Campeonato Europeo de Natación celebrado en Budapest, estudia un postgrado de Gestión Deportiva en la Universidad de Deusto y cursa un grado superior en Administración de Sistemas Informáticos en Red. Javier Illana, conocido también por ser entrenador y juez del programa Mira quién salta de Telecinco, está viviendo un auténtico drama desde finales de 2014. Y es que el saltador olímpico padece una enfermedad neurodegenerativa que le afecta a la columna, malestar que le ha llegado a inmovilizar.

El nadador olímpico sufre una espondilitis anquilosante, una especie de artritis que afecta a la columna vertebral. A pesar de ello, sigue entrenando y acaba de publicar este martes un libro de autoayuda en el que narra su experiencia, "No es el cuerpo, es la mente".

El joven leganense de 30 años lo tiene claro, no piensa abandonar la natación y los saltos aunque sí que se lo ha llegado a plantear. El nadador, que lleva desde los 15 años en la élite, sabe que algún día tendrá que dejarlo, si bien todavía no ha llegado el momento, aún se siente capaz. Más de uno en su lugar hubiera tirado la toalla refugiándose en las pastillas y los lamentos. Él, no. Donde otros solo ven obstáculos inquebrantables, Illana ve una oportunidad. Y es que sus sueños empequeñecen sus problemas.

El deportista no solo mira al futuro con ilusión, sino que aspira llegar al mundo de la televisión. De ahí que realizara también un curso de presentador organizado por La Fábrica de la Tele, una conocida productora de televisión nacida en 2007. Producciones dirigidas principalmente a la cadena Telecinco. A Illana le gusta la tele pero también quiere convertirse en un entrenador "gamer" y ganarse la vida con el mundo de los videojuegos.

Para que os hagáis una idea: un jugador del League of Legends, por ejemplo, puede ganar 700.000 euros anuales, mucho más que la mayoría de deportistas. Nada se le resiste a este luchador nato. Aún le queda mucha guerra que dar. Él entrena y domina su mente, cree que puede y todo lo consigue.