por Ishtar
Aprovechando nuestro voluntariado de tres meses en India, os quería hablar sobre algunos lugares no tan conocidos, ni tan visitados, que merecen la pena.
Hoy, estrenando esta sección, va a ser la pionera Orchha que, aunque sí es turística, no es tan visitada.
Orchha es una ciudad palaciega de encanto que visitamos aprovechando nuestro asentamiento en Barua Sagar, localidad rural cercana que quedaba a sólo 20 km.
Descampado al lado de casa en Barua Sagar






Todo esto en unas décimas de segundo, en la agitación de mi primer bus indio. Por supuesto, todas ellas experiencias irrepetibles y recuerdos inolvidables.
Cuando llegamos a la calle principal y comercial de Orchha, observamos todos los puestecillos y tiendas.
En esos momentos, tu vista se perdía entre los atrayentes mil colores y los espectaculares templos. No sabías hacia donde mirar. Todo un placer para los sentidos.


También había muchas tiendecillas de ropa hippie muy bonita. Ese tipo de ropa buscada por los turistas (y por nosotros) que aún no habíamos visto en casi dos meses viviendo allí.
Como nos dijeron los indios, ese tipo de ropa ellos lo consideraban “pijamas” y no estaba muy bien visto. Allí siempre iban de largo y bien vestidos. No se les ocurriría ir en esos típicos pantalones anchos y bombachos.
Fuimos a la plaza principal abarrotada de mujeres y personas mayores sentadas, pidiendo algo de dinero.





Entramos en el Ram Raja Temple, templo hindú moderno, de nueva construcción popular en la región, donde Ghanshyam realizó sus correspondientes ofrendas de flores y dulces, además de sus plegarias.
Por respeto, no realizamos fotos. Un templo hindú nunca deja indiferente y si quieres acercarte o intentar entender su cultura, no puedes dejar de empaparte de su religión.
Nosotros pudimos documentarnos un poquito a través de diversos documentales, nuestra guía de India que tenía una sección grande acerca de las diferentes religiones y, por último y lo más importante, a través de los testimonios de primera mano de los hindúes.


En todo el lugar no te cansas de ver a los vendedores de flores para las ofrendas, sadhus, gente pidiendo limosna a las puertas del templo, puestos…



Cerca está Chaturbhuj Mandir, templo antiguo en desuso, donde la gente se relajaba al fresco de la sombra y desde donde hay buenas vistas al fuerte, nuestro próximo destino.





La siguiente parada fue el fuerte ya pagando: 250 rupias para los extranjeros, 10 los indios y 25 por cámara.
Era un templo bastante grande de arquitectura mongola con influencias persas y arábicas.
Tenía varias alturas y disfrutamos un montón observando las vistas desde cada ventana, puerta y perspectiva.






Dimos unas vueltas visitando cada espacio y empapándonos de cada detalle.














Para mí, sin duda, uno de los mejores fuertes que he visto en mi vida. Su zona palaciega es sinceramente bella e increíble. Por no hablar, como os he comentado antes, de las vistas.
El sensor de mi cámara estuvo a punto de fundirse porque no podía dejar de fotografiar cada centímetro de la roca trabajada y cada forma geométrica tallada.


Aquí os muestro las últimas desde las vistas del fuerte:



Acabamos aquella espectacular visita sobre las 14:30.



Hasta ellas parecen cansadas, jeje










Al día siguiente, continuábamos nuestro voluntariado en escuelas primarias:
En definitiva, pasamos un día estupendo en Orchha, lugar que podéis incluir en las rutas hacia Khajuraho y Varanasi.
Espero que disfrutéis de las fotos, igual que nosotros haciéndolas.
Por último y para despedirme de este post, debo hacer una Mención Especial a mi compañero de viajes, por ser el mejor guía y planificador, ayudante de recuerdos, acompañante de cámara y colaborador ocasional de este blog.
Finalmente, me gustaría preguntarte ¿qué te ha parecido este post? ¿Qué es lo que más te atrae de India?
Gracias por llegar hasta aquí, estaré encantada de leer tus comentarios.

¡¡Saludos viajeros!!
Ishtar
Originally posted 2017-04-07 19:52:25.