Como me gusta esta isla, qué maravilla de destino para pasar unas vacaciones con los niños. Desde que hace años descubrí las Baleares, la verdad que no puedo pasar un verano sin que me acerque por allí, por lo menos unos días para desonectar, disfrutando de su clima, sus playas de aguas turquesas y todo lo que ofrecen, que es muchísimo.
Y si bien es cierto que lo que más deseamos cuando las visitamos es pasarnos todo el día tumbadas en la toalla y disfrutar de sus aguas, en realidad la isla además de idílicas playas cuenta con diferentes zonas donde poder tomar algo, cenar y hacer alguna que otra compra como por ejemplo la bonita zona de San Francesc.
Hoy echando un vistazo a lo que escribí sobre Formentera en familia, he visto que me faltaba dedicarle unas palabras a la zona de Es Pujols.
Es Pujols es un pequeño pueblito bordeado por un paseo marítimo repleto de restaurantes, cafeterías, hotelitos y tiendas típicas con productos artesanos y mucho más. Cuenta también con una playa y si sigues paseando por el paseo que la bordea, más adelante te puedes encontrar con calas más tranquilas y menos concurridas.
Como puedes ver en las fotos, tal y como te comentaba, casi al final del paseo te encuentras con casetas que resguardan pequeñas barcas, imagino de pescadores de la isla. ¿Bonito verdad? y aunque salvando las distancias, la zona es muy diferente, ésta imagen me recordó mucho a otra de Carrasqueira en Portugal, muy cerca de la preciosa playa de Comporta.
Nuestro paseo después de entrar en montón de tienditas, termina aquí, en esta pintoresca barca convertida en sofá, así que decidimos dar la vuelta para cenar y quedarnos en este coqueto y curioso restaurante. De momento qué te parece la entrada ¿pinta bien verdad?