Octubre es para mí un mes motivante y desmotivante a partes iguales. Por un lado, se trata de la época perfecta para iniciar nuevos proyectos con ganas, como si de principios de año se tratara. Pero por otro lado, se va notando la falta de luz en el día a día debido al cambio de estación. Y claro, esto quieras o no, acaba afectando al ánimo y a veces cuesta un poco más de lo normal levantarlo. Para rematar, el frío llega a Berlín y lo hace con la intención de quedarse. De un día para otro, los árboles pierden su verde y se tornan amarillentos, hasta que todas sus hojas desaparecen. El cielo azul se despide hasta primavera y se transforma en un gris reflectante de lo más desmotivante. De ahí que con este panorama, sea de agradecer el brillo tan especial que proporciona cada año por esta época el festival de las luces de la ciudad, más conocido como Festival os Lights. Disfrutar de Berlín iluminado de una manera tan espectacular, motiva y sube el ánimo que no veas. Plazas, calles, monumentos y fachadas, se convierten por unas semanas en la galería de arte al aire libre más grande del mundo. Arte creado a través de proyecciones de luces y bailes de colores en los lugares más emblemáticos. Un auténtico espectáculo para los sentidos que comienza sobre las seis y media, hora en la que en Berlín anochece y que por nada del mundo deberías perderte.
Y lo mejor de todo es que todavía estáis a tiempo de disfrutarlo tanto hoy como a lo largo de este fin de semana. Yo ya lo he hecho la semana pasada y resultado de mi experiencia, quiero compartir con vosotros los lugares iluminados que más me han gustado. Berlín es muy grande, quién lo conozca lo sabe. De ahí que recorrerlo a pie sea simplemente inviable. Os recomiendo planificar con anterioridad vuestro recorrido, consultando el programa de lugares iluminados. Esto evitará que perdáis el tiempo visitando los lugares menos interesantes y no acabéis agotados de tanto paseo en vano. Os recomiendo que en vuestro plan no falten las visitas a la puerta de Brandeburgo (fotos 1, 7 y 8), la catedral Berliner Dom (foto 3) y la Galería James Simon (fotos 4, 5 y 6). Os aseguro que de todas las proyecciones de luces, ¡son de las más espectaculares! Aunque las que hay en la plaza Alexanderplatz, sobre los rascacielos de la Potsdamer Platz, el Bodenmuseum o la iglesia Kaiser-Wilhelm-Gedächtnis-Kirche, tampoco están nada mal. Esta que véis a continuación, está proyectada sobre una de las fachadas del Bundespresseamt y me la encontré de pura casualidad.






Este año el festival se inspira en el concepto de libertad, pues se celebra el 30.° aniversario de la caída del muro de Berlín. ¡Como para no celebrarlo! Sobre la puerta de Brandeburgo, proyectan una historia preciosa sobre este tema que os va a encantar además de daros mucho que pensar. Así que si estáis por Berlín este fin de semana, os recomiendo que no os lo perdáis. Si este no es el caso, espero que hayáis disfrutado con mi relato y las imágenes que por aquí os he dejado. Y si te has quedado con ganas de más, pásate esta misma tarde cuando anochezca por mis stories de Instagram. De esta manera podrás ver todo esto que te cuento pero en movimiento. ¡Te va a encantar!
¿Qué me dices? ¿Te vas a apuntar? Ya me contaréis qué os parece este festival, si alguna vez lo habéis visitado o si en vuestra ciudad se celebra un evento similar. ¡Espero impaciente vuestros comentarios!
Y como siempre os espero en Twitter y Instagram, donde comparto mi día a día y un montón de recomendaciones más. Y si te gustan tanto mis looks como mi estilo decorativo, pásate por mi perfil de 21 Buttons desde donde los podrás comprar.