¿Recuerdas la primera vez que tocaste una en clase de música? Ese sonido agudo y un poco desafinado que sacabas de una simple caña de plástico. Pues resulta que este instrumento milenario sigue siendo tan versátil hoy como lo era hace siglos, y no solo en las aulas.
Tocar un instrumento de viento es fantástico para desarrollar capacidades respiratorias, mejorar la concentración y, la verdad, para pasarlo en grande con amigos. Si buscas partituras de tus canciones favoritas o quieres hacer una en casa con materiales que tienes a mano, estás en el lugar indicado.
Te mostraremos desde tutoriales para construir una casera con pajitas hasta partituras de clásicos del cine y la música que te encantará interpretar. Elige lo que más te llame la atención y ponte manos a la obra.
Un proyecto perfecto para hacer con los niños en una tarde aburrida. Descubre cómo convertir simple pajitas en un instrumento de viento funcional que todos en casa podrán disfrutar.
Si prefieres un abanico más amplio de opciones, aquí encontrarás diez proyectos de bricolaje que incluyen diferentes tipos de instrumentos hechos con lo que tienes en casa.

Uno de los himnos más icónicos de la música moderna ahora en partitura para que lo toques tú mismo. Te sorprenderá lo accesible que resulta esta versión simplificada.

La banda sonora de James Cameron merece vivir en tus manos. Aquí tienes la partitura para interpretar el tema principal de la película en tu instrumento.

Todo lo que necesitas saber para tocar este clásico contemporáneo, con notas detalladas y la opción de acompañarte con karaoke para practicar en solitario.

Los Beatles también tienen hueco en tu repertorio con esta composición nostálgica. La partitura viene acompañada de video para que aprendas visualizando los dedos.

Un viaje musical al pasado con esta melodía inglesa tradicional que suena hermosa en el instrumento y es perfecta para estudiantes de nivel intermedio.

Tchaikovski al alcance de tu mano con esta adaptación del ballet más famoso. Un verdadero desafío que vale completamente la pena enfrentar.

Tanto si eres principiante como si llevas años tocando, tienes un montón de opciones para seguir aprendiendo y disfrutando. Lo mejor es que algunas las puedes hacer tú mismo, sin gastar casi nada. ¿Qué esperas para empezar?