
Aunque los gatos tienen fama de no ser cariñosos y ser demasiado independientes, quienes tenemos uno como miembro de la familia sabemos que no es verdad.
Sherlock es el nombre de mi gato, un bello mestizo a quien vi nacer, luego decidí adoptar y que se quede conmigo. Cuando era pequeño era un explorador y esa frase que seguro han escuchado: “La curiosidad mató el gato” le quedaba como anillo al dedo, ya que cada curiosidad venía acompañada de alguna correteada que se echaba asustado. Un día, él trajo a Watson, un gato adulto que se parece en el pelaje de sus manchas, Sherlock siempre ha estado acostumbrado a lidiar en casa con otros gatos en incluso con mi amado Chocolate (Un Golden hermoso que tuve desde cachorro y que era mi hijo hasta que se fue al cielo de los perros el año pasado, y de quien atesoro los momentos más hermosos), pero nos sorprendió ya que este gato que dejaba comer de su plato del patio era otro macho, y ya habíamos visto algunas peleas con otros gatos machos cuando intentaban entrar al patio, así que como comprenderán Watson se volvió otro miembro de la familia, por esos mismos días Watson decidió que también quería traer a una amiga, y así fue como llegamos a tener a Plomita. Si, y ahora son tres hermosos gatos.
Si bien es cierto no es como tener un perro, no por eso son menos especiales, cada gato tiene su propio temperamento, y eso lo hemos comprobado con Sherlock, Watson y Plomita.
Dentro de mi investigación señalo unos puntos que me parecieron importantes y que a veces no todos conocemos:
· Los gatos ven a los humanos como a un sustituto de sus madres, por lo que a veces su niñez se prolonga durante su madurez.
· Es por instinto un cazador.
· Los machos suelen marcar el territorio orinando.
· Pueden sufrir enfermedades psicológicas como el estrés, y físicas como cáncer o VIF (Virus de Inmuno deficiencia felina).
· Su ronroneo puede significar que están bajo un estado de calma, o también que están angustiados o con dolor y es una forma de tranquilizarse, aunque no está científicamente probado, hay estudios que indican que la frecuencia en la vibración producida por el ronroneo puede ayudar a curar los huesos y los órganos del gato.
· Pueden dormir entre 14 horas, llegando hasta las 20 horas, en promedio.
· La vejez del gato dura aproximadamente un año.
