Pompeya fue una antigua ciudad de Roma, estaba situada en la región de Campania, en la provincia de Nápoles.
Fue enterrada por la terrible erupción del volcán Vesubio en el año 79 d.c. y debido a la violencia y la forma tan repentina del suceso, la ciudad está conservada extraordinariamente, a pesar de haber pasado casi dos mil años.

Vista de Google Earth de Pompeya
Nada más entrar, te metes de lleno en la historia de la ciudad, porque pasear y ver el excelente estado de conservación de los edificos y calles, te invita a ello. La ciudad es muy grande y puedes pasear por edificios que se utilizaban en la vida diaria.
Al primer lugar importante que llegamos después de un paseo, es a los restos del Templo de Apolo, que está situado al lado del Foro de Pompeya, dónde se puede ver de fondo el volcán Vesubio.
Foro de Pompeya
Foro de Pompeya, al fondo el Templo de Júpiter, con el Vesubio de fondo
El Foro era el centro de gravedad de la ciudad y la zona comercial, estaba rodeado de columnas y con el Templo de Júpiter al fondo.


El Anfiteatro, es el más antiguo de piedra conocido en Roma, y al igual que el Teatro Grande, tiene un estado de conservación excelente. Este último, pude comprobar que tiene una acústica impresionante desde el escenario.
Uno de los edificios más interesantes es el Lupanar, que era el burdel más importante de Pompeya, en él se pueden ver las camas de piedra con grabados eróticos. También podemos encontrar edificios de la vida cotidiana en perfecto estado de conservación como la panadería.
Otro de los grandes reclamos es ver los restos arqueológicos hallados en la ciudad, hay desde vasijas y jarrones hasta cuerpos de los habitantes.

Esta parte de la visita es impresionante, ya que todavía se refleja en los rostros de los ciudadanos que quedaron atrapados por las cenizas, el horror que se vivió.
Pompeya es un destino espectacular para realizar una visita turística e histórica, según paseas por las calles te parece estar haciéndolo por una ciudad aún viva.