Hay un tiempo para todo

Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace bajo el cielo:

un tiempo para nacer y un tiempo para morir;

un tiempo para plantar y un tiempo para cosechar;

un tiempo para matar y un tiempo para sanar;

un tiempo para destruir y un tiempo para construir;

un tiempo para llorar y un tiempo para reír;

un tiempo para estar de luto y un tiempo para saltar de gusto;

un tiempo para esparcir piedras y un tiempo para recogerlas;

un tiempo para abrazarse y un tiempo para despedirse.









Pasaje 3:1, 4-5 de Eclesiastés.