Grecia, Bielorrusia, Serbia, Chipre, Estonia, República Checa, Australia, Islandia, San Marino y Eslovenia superan la primera semifinal de Eurovisión y actuarán en la gran final del sábado junto al Big Five (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido).

Netta, la ganadora de la edición anterior, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida al festival europeo. La puesta en escena de Australia fue impresionante. La más alocada, y que supuso un fracaso, fue la de nuestro país vecino Portugal. Otra de las grandes sorpresas fue la aparición de Dana International, ganadora del festival en 1998 con la canción Diva. Y qué decir también de nuestro representante. El conductor del formato le sacó los colores al enseñar una antigua fotografía suya sin camiseta.

La LXIV edición sigue adelante. A falta de conocer los países clasificados de la segunda semifinal, Holanda y Suecia toman la delantera en las apuestas para hacerse con el micrófono de cristal. Francia, Rusia y Azerbaiyán completan el top 5, mientras España se sitúa en el puesto 14.
Duncan Laurence es el representante de Países Bajos y su canción Arcade es una de las favoritas para ganar Eurovisión. Compuesta por él mismo, Duncan se inspiró en la historia de un ser querido que murió a una edad temprana.