El 75% de las familias españolas cree que los juguetes son sexistas. Razón no les falta, aunque según un estudio reciente, un 58% de los niños en España juega con muñecas y el 45% de las niñas presenta perfiles más tecnológicos.

A pesar de todo la situación no ha cambiado mucho y la publicidad de los juguetes sigue reforzando ideas profundamente sexistas sobre los roles que hombres y mujeres deben desempeñar en la sociedad. No hay más que echar un vistazo a la mayoría de los catálogos de juguetes por estas fechas.

Todo lo de las niñas está separado de lo de los niños. Todo lo de las niñas es de color rosa; lo de los niños, azul. ¡Caramba! ¿Y a mí que siempre me ha gustado el amarillo? Ellas, según estas campañas, prefieren jugar con muñecas, carritos de bebés o realizar labores del hogar. Ellos se decantan más por vehículos, superhéroes y muñecos de acción.

Quizás la niña quiera ser bombera, futbolista o arquitecta y el niño maestro, enfermero o cantante, ¿hay algo malo en ello? No hay problema, solo quieren jugar y ser felices. Dejemos de inculcar a nuestros pequeños prejuicios y estereotipos sexistas y machistas. Por el amor de Dios, ¡estamos en el siglo XXI!


Los expertos insisten en que si ayudamos a fortalecer los gustos de nuestros hijos reforzaremos su autoestima y sus valores de igualdad.

Los niños nacen sin ningún tipo de prejuicios, los adquieren a través de la sociedad que les rodea. Educar en igualdad es responsabilidad de todos. Dejemos que los niños disfruten de su infancia y sean quienes quieran ser, más allá del género.

Por favor, queridos Olentzero, Papá Noel y Reyes Magos, antes de regalarle a un niña una cocinita o a un niño un scalextric pensáoslo dos veces, porque igual esa niña quiere construir un barco de madera y ese niño disfrazarse de Caperucita Roja.

Atte., un niño que jugó con aquello que quiso y fue feliz.