
El telescopio Espacial Kepler, conocido también como sonda Kepler, es un satélite artificial de la NASA que orbita alrededor del Sol desde marzo de 2009. Debe su nombre a Johannes Kepler (1571-1630), descubridor de las tres leyes solares que describen las características de las órbitas planetarias. Su misión es detectar planetas análogos a la Tierra y que se encuentren orbitando estrellas similares a nuestro Sol en una zona habitable.
El descubrimiento protagonizado pon la sonda espacial aparece recogido en un estudio realizado por Chistopher Shallue y Andrew Vanderburg, aceptado para su publicación en The Astronomical Journal, revista científica mensual de la Universidad de Chicago y una de las publicaciones mundiales más importantes en todo lo concerniente a la astronomía. Shallue y Vanderburg han entrenado a un potente ordenador para que aprendiera a detectar exoplanetas (planetas que orbitan y pertenecen a un sistema solar distinto al nuestro) a través de lecturas de luz registradas por el telescopio espacial Kepler y con la importante colaboración de Google a través de su sistema de aprendizaje automático. Dicho de otro modo, se basa en el conocido como sistema del Tránsito, que no son sino los ínfimos cambios de brillo captados cuando un planeta pasa delante de una estrella o la transita, mostrándonos su tamaño aunque no su masa.


Este sistema solar tiene 8 planetas conocidos, al igual que el nuestro, y Kepler-90, una estrella solar similar a nuestro sol, se encuentra a 2.545 años luz de la Tierra. Como recordarás, el año luz o distancia que recorre la luz en un año, es la unidad utilizada para medir distancias interestelares.
Sin embargo, la importancia de este descubrimiento está orientado especialmente a un futuro previsiblemente no a corto plazo, tal y como señala Paul Hertz, director de la División de Astrofísica de la NASA, al afirmar que "tal y como esperábamos hay descubrimientos emocionantes escondidos en la información captada y archivada de Kepler, esperando por una tecnología adecuada para ser descubiertos". Del mismo modo añade que "este hallazgo demuestra que nuestra información será un tesoro oculto disponible para los investigadores innovadores de los próximos años".