La isla de Hvar se encuentra en el mar Adriático y junto a Dubrovnik, constituye uno de los puntos turísticos más populares de Croacia. A pesar de su fama, tan sólo es posible alcanzar sus costas por medio de ferrys y catamaranes que parten desde la capital o desde Split, otro de los atolones que componen el archipiélago.
Celebridades de todo el mundo fondean sus barcos en estas aguas llenando los pubs, hoteles y restaurantes de la localidad de elegancia y excesos. Por ello, la vida nocturna de La isla de Hvar se ha convertido en un paraíso para los más juerguistas, llegando incluso a competir con la alegre actividad de Mykonos, Chipre o Ibiza.


Pero la oferta turística no acaba ahí y es que allí se esconde la plaza más grande de la región de Dalmacia, espacio donde se organizó el primer festival europeo de teatro público, también en el siglo XV. La pequeña urbe alberga una preciosa fortaleza conocida como la 'Spanjola', desde donde se pueden contemplar las espectaculares vistas.

Es recomendable visitar los gigantescos campos de lavanda escondidos en el interior de la ínsula, ya que cuentan con una inconmensurable belleza y suponen un orgullo tradicional para los lugareños. Asimismo, el turista no debe olvidar pasar por Stari Grad, la 'ciudad vieja', ni tampoco tomar el sol en las perfectas playas de Jelsa.
