Fue una de las actrices estadounidenses de cine más populares e icónicas del siglo XX. Norma Jeane Baker, más conocida como Marilyn Monroe, nació el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles (California, EEUU), y esta semana hubiera cumplido 90 años.

Su primer trabajo fue como modelo a los 18 años, cuando el fotógrafo Henrik Manukyan la descubrió mientras trabajaba en una fábrica de municiones que abastecía al Ejército americano en la Segunda Guerra Mundial. Pero su carrera no empezó a despegar hasta finales de la década de los cuarenta, cuando apareció en muchos pequeños papeles gracias a la compañía 20th Century.
Si bien, su salto a la fama no se produjo hasta 1953 al protagonizar Los caballeros las prefieren rubias, y ese mismo año fue portada del primer número de Playboy. En 1959 ganó el Globo de Oro por su papel en Con faldas y a lo loco. La rubia más famosa de todos los tiempos actuó en un total de 33 películas.

Pero la "ambición rubia" era sexy y vulnerable a la vez. Le aterrorizaba ser considerada la típica rubia tonta de Hollywood y le encantaba rodearse de escritores famosos como Truman Capote. Lo cierto es que Monroe no era rubia, sino castaña. Su primer representante le aconsejó teñirse de rubio platino para triunfar en su carrera profesional. Más adelante se operó la nariz y la mandíbula. Aun así, y según los cánones de belleza, sus medidas eran perfectas (90-60-90).

Marilyn adelgazaba aceleradamente a base de lavativas, se embadurnaba con Nivea para protegerse del sol y su perfume favorito era Chanel nº5, lo único que se ponía para dormir. Su cabello rubio y rizado, sus labios rojos y su capacidad de engatusar a la cámara conquistaron al mundo durante décadas. Monroe se casó hasta en tres ocasiones, pero nunca consiguió ser feliz.

Una de las imágenes más populares de la actriz es en la que aparece con un vaporoso vestido blanco cuya falda vuela al pasar por una rejilla de respiración. Se trata de una escena de la película La tentación vive arriba (1955), imagen que aún sigue siendo muy imitada. Lo curioso es que el vestido de esa icónica imagen fue subastado en 2011 por 3,2 millones de euros.

Inolvidable también el Cumpleaños feliz que la actriz dedicó al por entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy.

"La imperfección es la belleza, la locura es genial y es mejor ser absolutamente ridículo que absolutamente aburrido" decía Marilyn Monroe.
