Si quieres conocer qué hacían los Caballeros Templarios en el Camino de Santiago y el impresionante castillo que poseían en Ponferrada sigue leyendo este post. También podrás conocer el casco antiguo de Ponferrada y lo que le contaron los Templarios a Juan, nuestro imaginario peregrino del siglo XIII y que conocisteis por primera vez en el anterior capítulo "Por qué se construyeron las catedrales góticas".
If you want to know what did the Knights Templar in the Camino de Santiago and the impressive castle in Ponferrada they had read this post. You can also visit the old town of Ponferrada and waht the Templars told John, Juan our imaginary pilgrim thirteenth century and could already know in the previous chapter "Why the Gothic cathedrals were built".
Antes de comenzar con las aventuras y desventuras de Juan quiero indicarte que todas las fotos de pinturas y mobiliario que vais a ver a partir de aquí han sido tomadas en el Hotel "El Temple" decorado totalmente con motivos medievales con gran gusto y acierto, y que amablemente me han permitido que las publique en el Blog tras una entretenida conversación que mantuvimos.
Juan continuaba su Camino hacia Ponferrada guiándose por las conchas de vieira que había en árboles o postes que es el símbolo del peregrino.
Había andado ya unas leguas desde Astorga cuando se encontró con una caravana de carros acampados que se dirigían hacia el Sur a los cuales les pidió compartir su fogata para pasar la noche al calor a cambio de ofrecerles parte de la carne de su fiambrera. A la luz de la fogata Mendo le contó a Juan que se dirigían a Mérida desde Astorga siguiendo la Ruta de la Plata vendiendo productos derivados del cerdo, a lo largo del camino por el cuál se podía pisar aún la calzada romana que unía esas 94 leguas (450 km).
Al contrario de lo que pudiera parecer el nombre, la Ruta de la Plata fue una calzada romana que unía Astorga con Mérida y que se usó para facilitar el comercio norte-sur por la parte oeste de la Hispania romana, pero por la cual no transitó nunca plata. El nombre puede ser debido a un error fonético o evolución de otras palabras parecidas. 
A la mañana siguiente Juan emprendió camino y al cabo de unas horas seguía sumido en sus meditaciones llegando en ocasiones a desconectar del entorno circundante. En este estado de meditación a Juan le pillaron totalmente por sorpresa los fuertes ladridos de unos mastines que a gran velocidad salieron entre los árboles y le arrinconaron contra una alta y plana roca. El corazón le salía por la boca y el sol frente a él le deslumbraba permitiéndole solo entrever cómo se acercaban unas siniestras figuras. Le habían seguido desde Castrillo de los Polvazares y esperado el momento idóneo para arrebatarle el zurrón creyendo que lo que le abultaba era algo valioso. Ahora Juan recordó la sombra que sintió pasar tras él cuando se estaba despidiendo de sus amigos y que se había esfumado. Su temor había sido real y el ladrón le había seguido desde aquel día. Echando a patadas a los canes los dos salteadores de peregrinos al ver que sólo era una fiambrera el deseado botín, pusieron una navaja en el cuello de Juan amenazándole con rebanarle el cuello si no les daba todo el dinero que llevara. Juan, desesperado, veía tan cerca de los suyos aquellos ojos inyectados en sangre que pensó que todo estaba perdido, preparándose para llegar a las puertas de Cielo sin haberle dado tiempo a conseguir las indulgencias prometidas en Santiago.


Maese Juan, yo soy Don Nuño Ponce, Caballero del Temple. Los Templarios somos una orden de monjes soldados que protegemos a los peregrinos que viajan a los Santos Lugares cristianos como Jerusalén y Santiago de Compostela. Hemos luchado en las cruzadas y hemos salvado la vida a muchos peregrinos que andan los caminos en soledad como vos. 

Con esta introducción Don Nuño Ponce le contó a Juan que en 1178 Ponferrada pasó a depender de la Orden del Temple por donación de los reyes leoneses. Los Templarios se encontraron con una pequeña fortaleza construida sobre una ciudadela romana que ellos ampliaron y mejoraron como defensa del Camino de Santiago. 

Tras la imagen de los misteriosos monjes guerreros, los Templarios eran estudiosos e investigadores y aprendieron a manejar la numeración árabe, cuando en Europa aún se seguía utilizando la numeración romana. Esto les permitió desarrollar los conocimientos de aritmética, geometría y trigonometría, aplicándolos a la banca, geografía, cartografía, astronomía y arquitectura. También desarrollaron un sistema bancario y de agencia de viajes que organizaba las peregrinaciones, así como la implantación de sistemas productivos agrícolas y ganaderos, que ayudaron a los pueblos locales. Crearon la primera multinacional europea.

Tras las fantásticas historias que escuchó Juan y después de descansar esa noche en el castillo, al día siguiente nos podemos imaginar que se dirigió a la Iglesia de Nuestra Señora de la Encina o de San Andrés si hubieran estado construidas, para dar gracias por haber sido salvado por el misterioso caballero y aun permanecer entre los vivos. Se movió entre las callejuelas de Ponferrada pero no pudo ver ninguno de los monumentos que vais a ver ahora ya que quedarían siglos para construirse.
Mientras Juan volvía de sus plegarias y agradecimientos de la iglesia, estuvo pensando que sería mucha suerte que de nuevo un caballero Templario estuviera a su espalda si se volvía a repetir un ataque parecido. Tomó la decisión de comprar una daga o espadín que le permitiera defenderse, para lo cual en la despedida y después de darle las gracias de corazón de nuevo a Don Nuño Ponce por haberle salvado la vida y por su hospitalidad, le preguntó donde podría comprar un arma para defenderse. El Caballero le recomendó la mejor herrería de la comarca y hacia allá encaminó sus pasos Juan antes de retomar el Camino de Santiago.
¿hacia dónde crees que se dirige ahora Juan?
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Nos vemos en el próximo capítulo