
No todo lo que hay que ver en Lisboa se encuentra en la zona antigua de la capital. En las afueras, a pocos kilómetros, hay algunos lugares que para mí son imprescindibles de ver dada su belleza y valor histórico.
Puedes acercarte en un taxi, transporte público o en coche ya que se tardan pocos minutos en llegar. No te lo pierdas y sigue leyendo este post.
Torre de Belém
Es obra de Francisco de Arruda y constituye uno de los ejemplos más representativos de la arquitectura manuelina. En el pasado sirvió como centro de recaudación de impuestos para poder entrar a la ciudad. Su construcción fue iniciada en 1514, bajo el reinado de Manuel I de Portugal (1495-1521). Declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983

Diseñado en estilo manuelino por el arquitecto Juan de Castillo, fue encargado por el rey Manuel I de Portugal para conmemorar el afortunado regreso de la India de Vasco de Gama. El estilo manuelino se caracteriza por la mezcla de motivos arquitectónicos y decorativos del gótico tardío y del renacimiento.En diciembre de 2007 se firmó en este monasterio el Tratado de Lisboa, un acuerdo de la Unión Europea que sustituye la Constitución Europea y reforma los tratados que estaban vigentes. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983.
Muy cerca del monasterio se encuentra la pastelería donde venden los famosos y deliciosos pastelitos de nata de Belém, Dependiendo de la hora del día te puedes encontrar grandes colas para comprarlos. Se cuenta que la receta es secreta y sólo la poseen los dos dueño del establecimiento que viajan siempre por separado para evitar riesgos.

El Puente 25 de Abril (en portugués, Ponte 25 de Abril) es un gran puente colgante de Portugal que atraviesa el estuario del río Tajo, en el área metropolitana de Lisboa. Oficialmente designado en su día como puente Salazar, por haber sido mandado construir por el jefe del gobierno de Portugal, António de Oliveira Salazar en 1960, comenzó a designarse con su actual denominación tras la Revolución del 25 de abril de 1974, que restauró la democracia en Portugal. En la actualidad, el puente 25 de Abril es considerado uno de los principales símbolos e iconos de la ciudad de Lisboa.

Cristo Rey y Puente 25 de Abril

Santuario de Cristo Rey




