Después de haber pasado el día del libro, me gustaría hablar de los booktubers. Si has nacido antes de finales de los ochenta quizá no tengas ni la más remota idea de lo que es un booktuber. Pues bien, son chicos y chicas entre los 18 y los 28 años que graban vídeos de forma casera en los que recomiendan libros y los suben a su canal de YouTube.

Cada booktuber tiene su propio estilo y hasta sus propias reglas, pero todos utilizan un lenguaje familiar y distendido, aquel que empleamos en conversaciones cotidianas. Aunque parezca extraño el fenómeno booktuber es lo mejor que les ha podido pasar a las editoriales. Gracias a estos "nuevos críticos" ha habido un boom enorme de la literatura infantil. Pero, ¿dónde radica el éxito de un booktuber?

El éxito de este fenómeno reciente reside en conectarse con otras personas para conocer sus intereses e intercambiar información a través de contenido audiovisual. La gente prefiere verte que leerte.
La creencia de que los jóvenes de hoy ya no leen y de que han sido absorbidos por la pantalla es falsa, los datos la desmienten. Y es que según la Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España de 2014-2015, los grupos de edad que más leen son los que tienen entre 15 y 19 años; y entre 20 y 24.

A diferencia de los youtubers, los nuevos promotores de la lectura no tienen las suficientes visualizaciones como para vivir de ello. El asturiano Sebastián G. Mouret (El Coleccionista de Mundos), nacido en 1996, es uno de tantos booktubers españoles que arrasa en YouTube. Mouret asegura que no tiene la suficiente formación para decir que no se lea un libro, pero sí para recomendarlo.

Sus recomendaciones no solo son sobre literatura infantil, también comparten su opinión acerca de los libros más vendidos del momento. Pero esta comunidad también atesora sus detractores. Los críticos literarios se han visto amenazados por cómo han ido invadiendo su espacio y por la afinidad que tienen con el público joven.