Nuestra escapada de fin de semana en Lisboa tuvo su punto álgido el día de Santo António cuando disfrutamos de un paseo por la ciudad mientras comíamos bifanasy sardinas.
Mientras esperábamos a que bajara el calor y se animara el ambiente, nuestros amigos lisboetas nos llevaron a comer un helado Santini al famoso Mercado da Ribeira.
Con la apertura de muchas cadenas de supermercados, el Mercado da Ribeira acabó cerrando sus puertas hasta que hace un par de añitos lo rehabilitaron y abrió con aires totalmente renovados! Ahora sus paradas son restaurantes, heladerías, tiendas de conservas y take away’s que sustituyen los antiguos puestos de fruta, pescado, carne y flores.