Parecen de carne y hueso pero no lo son. Los bebés reborn son auténticas obras de arte, muñecos hiperrealistas hechos a mano por artistas y escultoras.

Son productos de muchas horas de trabajo y su creación puede durar hasta un mes. Primero se pintan los brazos, las piernas y la cabeza con pintura especial que se fija con calor. Más tarde se injerta el pelo con unas agujas especiales, aunque también se puede dibujar. Antes de montar el muñeco se rellenan la cabeza, los brazos y las piernas con microesferas de vidrio para darle peso. Finalmente se unen todas las partes a un cuerpo de tela.
En muchas ocasiones, los bebés reborn se confunden con bebés reales. Su origen es confuso. Según una leyenda que pulula por Internet, estos muñecos provienen de Alemania tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la presidenta de la Asociación Reborn de España (ARE), asegura que, como mucho, tienen 20 años de antigüedad.

Aquí en España empezaron a ser más conocidos por la difusión de algunos reportajes que se emitieron por televisión a finales de 2014 y principios de 2015.
¿Sabías que estos muñecos se utilizan en terapias con personas que sufren alzhéimer? Les tranquiliza.