Descubrí este poema hace muchos años, cuando recién me había enamorado del que es todavía el amor de mi vida... Me conmovió profundamente y quedó grabado en mi memoria. Los años pasaron y hoy, al fin, puedo escucharlo otra vez... Espero que lo disfrutes como lo disfruté yo la primera vez. Te regalo UNA NOCHE de José Asunción Silva en la voz de FENETÉ.
Una noche
Una noche toda llena de perfumes, de murmullos y de músicas de alas, Una noche En que ardían en la sombra nupcial y húmeda las luciérnagas fantásticas, A mi lado lentamente, contra mí ceñida toda, muda y pálida, Como si un presentimiento de amarguras infinitas, Hasta el más secreto fondo de las fibras te agitara, Por la senda florecida que atraviesa la llanura Caminabas, Y la luna llena Por los cielos azulosos, infinitos y profundos esparcía su luz blanca, Y tu sombra Fina y lánguida, Y mi sombra Por los rayos de la luna proyectadas, Sobre las arenas tristes De la senda se juntaban, Y eran una, Y eran una, Y eran una sola sombra larga Y eran una sola sombra larga Y eran una sola sombra larga... Esta noche Solo; el alma Llena de las infinitas amarguras y agonías de tu muerte, Separado de ti misma por el tiempo, por la tumba y la distancia, Por el infinito negro Donde nuestra voz no alcanza, Mudo y solo Por la senda caminaba... Y se oían los ladridos de los perros a la luna, A la luna pálida, Y el chillido De las ranas... Sentí frío; era el frío que tenían en tu alcoba Tus mejillas y tus sienes y tus manos adoradas, Entre las blancuras níveas De las mortuorias sábanas, Era el frío del sepulcro, era el hielo de la muerte Era el frío de la nada, Y mi sombra, Por los rayos de la luna proyectada, Iba sola, Iba sola, Iba sola por la estepa solitaria Y tu sombra esbelta y ágil Fina y lánguida, Como en esa noche tibia de la muerta primavera, Como en esa noche llena de murmullos de perfumes y de músicas de alas, Se acercó y marchó con ella Se acercó y marchó con ella... Se acercó y marchó con ella...¡Oh las sombras enlazadas! ¡Oh las sombras de los cuerpos que se juntan con las sombras de las almas... ¡Oh las sombras que se buscan en las noches de tristezas y de lágrimas!