Es en Navidad cuando montamos el árbol y el belén, cuando comemos turrón, mazapanes y polvorones, pero también cuando decoramos nuestras casas con la flor de Pascua, también llamada Poinsettia. Se trata de la planta más característica de estas fiestas y uno de los productos más vendidos en las floristerías este mes de diciembre.

La Poinsettia, originaria de México, tiene hasta su propio día: el 12 de diciembre. ¿Sabías que ya se cultivaba en la época de los aztecas por sus propiedades medicinales? Existen más de 300 variedades distintas de Poinsettia y sus flores tienen colores muy dispares. Las hay amarillas, rosas, en tonos albaricoque, jaspeadas... aunque la típica y tradicional tiene las flores rojas.

Regalar una flor de Pascua es una costumbre muy arraigada que en nuestro país marca el inicio de la Navidad. Se regalan como símbolo de buenos deseos a alguien. Sus problemas más frecuentes, eso sí, son la caída de hojas, debido al frío y a las corrientes de aire, y la pérdida de su color por la ausencia de luz. Por propia experiencia te comento que, sin regarlas en exceso y con unos rayitos de sol, pueden sobrevivir de un año a otro.

¿No son preciosas?