Visitamos Burdeos antes de que se acabara el verano, mientras hacíamos nuestro viaje de carretera entre Berlín y Asturias. Era una ciudad que me llamaba mucho la atención, por eso tenía ganas de conocerla. Pero como nos recibió con temperaturas altísimas, se nos hizo complicado recorrerla. Por lo que las recomendaciones que encontraréis en este post, giran en torno al que fue nuestro alojamiento. Reservamos un apartamento muy bonito situado en pleno centro, al lado de la famosa Porte Dijeaux. Se llama LAppartement - Hôtel Singulier Bordeaux y os lo recomiendo un montón porque además de confortable, es decorativamente inspirador.
Aunque teníamos un apartamento, el hotel nos invitó a desayunar en su azotea con vistas a la catedral St. André. No nos pudimos resistir a tal propuesta y disfrutamos de un desayuno casero espectacular que podéis ver en la foto de abajo. ¿Y qué os podéis llevar como recuerdo de Burdeos? Pues ya sabéis lo bien que se les da a los franceses elaborar los dulces, así que podéis aprovechar y comprar souvenirs gastronómicos. Los más típicos son los canelés de Burdeos que encontraréis para vender por toda la ciudad. También os recomiendo una especie de profiteroles de la tienda Dunes Blanches chez Pascal Bordeaux. Otra alternativa, es pasarse por alguna tienda de jabones. Abundan mucho, pero ya os adelanto que los precios son un poco desmesurados.
¡Y esto ha sido todo por hoy! Espero que os haya gustado e inspirado. ¿Qué me decís? ¿Habéis estado alguna vez en Burdeos? Si es así, ¿os ha gustado? ¡Espero vuestra respuesta en los comentarios! Y de paso, os mando un abrazo.
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