Sabemos que Alexander Graham Bell inventó el teléfono y Guglielmo Marconi la radio, pero ¿sabes quién inventó la televisión? La mayoría de la gente no lo sabe, y sin embargo la televisión es uno de los inventos más influyentes jamás creados y ha cambiado drásticamente nuestra cultura y forma de vida. Conozcamos al granjero adolescente que, mientras vivía en su granja familiar sin electricidad, inventó la televisión.
Se llamaba Philo Farnsworth

Farnsworth continuó desarrollando su invento, trabajando en la granja y, por el camino, se casó con su novia, Elma. El 7 de septiembre de 1927, Farnsworth, que entonces tenía sólo 21 años, y su joven novia viajaron a San Francisco para hacer la primera demostración pública de su invento, la televisión electrónica. El público vio cómo grababa la acción en directo, la convertía en una transmisión y la enviaba a un receptor en la habitación contigua.
Farnsworth no estaba solo en su empeño. Hubo otros inventores que trabajaron para conseguir un resultado similar, pero con un enfoque diferente. El inventor ruso Boris Rosing intentó enviar imágenes a través de las ondas de radio una década y media antes de que Farnsworth comenzara a trabajar.
El inglés John Logie Baird y el estadounidense Charles Francis Jenkins intentaron diseñar televisores mecánicos con discos giratorios a principios de los años veinte. Pero, al igual que Farnsworth, no sabían cómo enviar la imagen en forma de datos por el aire. Fue Farnsworth quien encontró la manera de hacerlo electrónicamente. La televisión eléctrica que creó Farnsworth se parece más a la televisión que utilizamos hoy en día.

Farnsworth creía con demasiado optimismo que su televisión eléctrica cambiaría el mundo. Lo hizo… pero no de la manera que Farnsworth imaginaba. Farnsworth creía que si la gente podía ver imágenes en movimiento de otras personas y otras culturas, eso iluminaría a la gente y acabaría con los conflictos y los malentendidos. Una vez se jactó de que la guerra sería cosa del pasado. Su invento ha servido para educar al público, pero el resultado no ha sido el ideal que él esperaba.
Farnsworth se trasladó a California para estar más cerca de la industria. A lo largo de su vida, fue titular de más de 300 patentes, todas ellas relacionadas con la televisión. Trabajó con otros innovadores para mejorar su invento, contribuyendo a convertirlo en el invento que cambiaría el mundo.