Terminaba nuestra corta y accidentada escapada a Boston. Teníamos que volver a Nueva York y el único medio que funcionaba era el tren. Tempranito, “con la fresca” dejamos el hotel para ir a la South Station donde nos esperaba el Amtrak Northeast Regional.
Salir de la cama ese día fue durísimo, entre el viaje de locos, la recorrida a las apuradas y el partido de la NBA el día anterior nos había dejado de cama. El tren salía 6.10AM así que a las 5.15 arriba. Revisamos el recorrido hasta la South Station y no eran muchas cuadras así que decidimos ir caminando. El frío que hacía a esa hora no se lo imaginan.
Llegamos a la estación y pasamos por el querido Dunkin Donuts que estaba cerrado!!! Por suerte cerquita había un Starbucks, mientras Eli compraba café yo revisaba los carteles para ver de que plataforma salía el tren. Ya con la info y cafeína necesarias, salimos hacia el anden.
En el andén había un montón de guardas ordenando a la gente, siguiendo las instrucciones llegamos a nuestro vagón. Hermoso, asientos cómodos, wifi y por sobre todas las cosas: calentito. Además contaba con buen lugar sobre los asientos para dejar pertenencias lo cual hace aún más cómodo el viaje.
Nos ubicamos en dos asientos y a los pocos minutos pasó el guarda a controlar los boletos. Más allá de la típica perforadora, los guardas de Amtrak tienen un lector para los e-tickets.
Mi cara de sueño y mi cara de culo enojo son muy similares, el que no me conoce puede decir que estoy enojada todo el tiempo pero la realidad es que hasta mi cara de concentrada también se parece a mi cara de enojo. Aprovechando la situación, el guarda me hizo un par de chistes en el medio del control y logró sacarme una sonrisa a las 6AM, les digo que no cualquiera lo hace
Del viaje no recuerdo mucho, no se si me dormí o me quedé hipnotizada por la cantidad de nieve que caía. Solo recuerdo las estaciones de las ciudades más chicas, todo nevado, cómo sacado de una película.
Ya llegando a Nueva York la tormenta pegaba lindo y no se veía mucho más que nieve y viento. Les dejo un video que filmamos en el tren de la nieve cayendo, la verdad nos encantó.
