Sinopsis
El jarrón sellado de Osiris, el mayor de los tesoros del Antiguo Egipto, que contiene el secreto de la vida y de la muerte, ha desaparecido. Setna, el hijo menor de Ramés II, un escriba excepcional y un mago capaz de luchar contra las fuerzas del mal, será el encargado de recuperarlo. Así, preservar el Reino de la Luz y evitar la llegada del Reino de la Oscuridad se convertirá en la misión más importante de su vida.
¿QUIÉN PRETENDE ACABAR CON LA VIDA DEL FARAÓN Y DE TODO EL IMPERIO EGIPCIO?
Setna contará con la inestimable ayuda de la atractiva Sejet, una joven de poderes excepcionales con quien se enfrentará a multitud de enigmas, misterios e inesperados complots.
Setna, el nuevo héroe del maestro del género histórico, Christian Jacq, nos sumerge en un thriller frenético en el que la traición, la conspiración y el suspenso son sus protagonistas absolutos.
Primera entrega de la tetralogía Los misterios de Setna, aunque sea la segunda reseña.
Como ya comenté, tengo la teoría de que esta tetralogía era un único libro grande y se ha ido partiendo, y tras leer este primer tomo me reafirmo. Se me hace raro reseñar la primera parte de una serie como si fuese otra, pero es que no quiero repetirme.
Al principio se presentan dos historias, la del príncipe Setna y Sejet. Setna, el hijo menor del faraón Ramsés II y hermano del general Ramesu, solo tiene un sueño, completamente alejado de la vida militar o del trono de su padre: ser ritualista al servicio del dios Ptah, un mago, una vida dura y austera que el desea. Pero su tranquila vida se verá alterada cuando de su fuero interno salió su condición de hijo del faraón, arrojando una valentía impropia de un escriba, y todo el mundo lo empezó a ver como un futuro militar, algo que detestaba su hermano y le hacía sacar lo peor de sí mismo.
Por otra parte tenemos a Sejet, la preciosa, inteligente y rebelde hija de Keku, quien dirige los graneros reales. Sejet es una curandera, una sacerdotisa, que quiere entrar a servir a la diosa leona Sejmet, diosa de la guerra, las enfermedades, las hambrunas, pero patrona de los médicos y diosa del amor (si quieres saber más sobre esta diosa, os dejo esta entrada). Conocerá a Setna de una forma fortuita y de ahí surgirá el amor, a pesar de que otros no quieran.
Y, por supuesto, entre lo que quieren ese amor no puedo olvidar al Viejo y a Viento del Norte, mis dos personajes favoritos en lo que llevo leído de Christian Jacq. En este libro se explica la aparición de Viento del Norte. Si bien no tienen un papel tan importante como en otros libros, marcan el comienzo.
Hasta que ambos protagonistas se conocen, las historias caminan paralelas, sin juntarse. Mientras se va fraguando la trama del libro: el jarrón de Osiris, artefacto de vida y destrucción, ha desaparecido. El faraón moverá a su ejército y creará una unidad de élite compuesta por un cuarteto muy interesante dirigidos por Ched el Salvador. El tiempo corre en contra de Egipto: una conspiración de proporciones divinas quiere acabar con el poder del faraón, con el Bien.
Al igual que el Viejo, en este tomo el cuarteto no tienen un papel fundamental, por lo que espero que para la tercera entrega sí.