Nos vemos en el museo
Anne Youngson
Querido diario:
Hoy quiero dar las gracias a Maeva que ha tenido la amabilidad de enviarme este ejemplar que me llevé conmigo de vacaciones y ha amenizado el largo viaje:
Sabes que a mí la correspondencia tradicional me apasiona, no es un secreto y además creo que todas las personas deberíamos conservarla, porque el encanto que tiene recibir una carta, abrirla y leerla de puño y letra de otra persona es una sensación tan magnífica que todos deberíamos experimentar al menos una vez en la vida, por eso me ha llamado tanto la atención este libro.
El libro está escrito como un conjunto de cartas y a mí los formatos diferentes me encantan, me he imaginado a mí misma con una caja polvorienta sobre las rodillas, leyendo cada carta como si de un documento arrugado y amarillento se tratase, no hay cosa que me guste más que aprender a desentrañar historias leyendo cartas de aquí y de allá, esta fórmula ha sido para mí un gran acierto. Me ha recordado a la bilogía de Daniel Glattauer que también tiene una estructura similar.
La lectura se hace muy íntima y es imposible no emocionarse, me apetece mucho seguir leyendo libros como éste, hacen que entre rápidamente en la trama y que no quiera salir de ella, lo mejor ha sido la evolución de la relación que podemos observar a través de los detalles como el tratamiento de las cartas, ha sido una lectura muy hermosa y llena de sentimientos.
Si crees en el amor en la distancia, este es tu libro, si te apasiona conmoverte, es tu libro, si te apetece una novela en donde todo parece posible, es muy probable que esta te encante y ahora solo falta que le des una oportunidad. Vuelve para contarme qué te ha parecido.
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