En esta excursión de dos días a Galicia, nos centramos en la provincia de Ourense, una de las más desconocidas, ya que a todo el mundo que le comentamos que íbamos a visitarla, quedaban sorprendidos, y nos comentaban que era la única provincia de Galicia que no conocían. Si vosotros estáis igual, y no la habéis visitado nunca, os recomendamos que organicéis un viaje ya, porque os estáis perdiendo una joya. Esperemos que os guste nuestra ruta por Ourense.
Aunque en esta ocasión no llegamos a tiempo para unirnos a la visita guiada de la ciudad, nos parece importante que reservéis gratuitamente un tour que os permita conocer el pasado de esta capital de provincia. A nosotros nos encantó, pero nos quedaron muchas lagunas que querríamos despejar en futuras visitas. Por aquí os dejamos el enlace a la reserva gratuita de este tour que recorre los principales monumentos de Ourense.
Si como nosotros no tenéis tiempo, os recomendamos que realicéis una visita a los siguientes imprescindibles de Ourense:
Muy diferente al tipo de construcciones que uno espera encontrar en una ciudad como Ourense, pero una auténtica obra de arte que creemos que debéis conocer en vuestra visita de un día a Ourense; aunque solo sea mientras os adentráis hacia el centro histórico de la ciudad, os recomendamos que no os lo perdáis.
Otra de las maravillas de Ourense que nos dejó maravillados, y que si disponéis de tiempo suficiente, os recomendamos que paséis a pie, para observar su belleza con calma, y dedicándole el tiempo necesario.







Por la tarde (previa reserva de horario en recepción), pudimos disfrutar de las apreciadas aguas termales del balneario. Nuestra única pega, fue que estaba muy lleno, y la mayoría de visitantes se pasaban del tiempo asignado.
Aún así, las instalaciones son amplias, con muchos servicios, y nos gustó especialmente la zona exterior, donde podías disfrutar de un “jacuzzi” en plena terraza, con estupendas vistas y agua caldeada.
Aunque desafortunadamente nos pusimos un poco pachuchos en este viaje y tuvimos que recurrir al servicio de habitaciones, habíamos indagado previamente sobre donde se podía comer en la zona.
Lo cierto es que el Balneario de Mondariz está bastante apartado del pueblo, y después de un día de relajación, es bastante probable que no os apetezca salir del edificio. En ese caso, pudimos observar un par de restaurantes bastante cerca (suficientemente cerca como para llegar caminando), y también vimos el restaurante principal del Balneario, el Gándara, que cuando nosotros fuimos tenía servicio buffet para los entrantes, y servicio en mesa para el principal.
Cuenta también con un restaurante italiano (con carta, no con buffet), con el restaurante Casa Club y con el Piano Bar, donde se celebran veladas de música todos los fines de semana.