
En este capítulo de nuestra ruta por Rumanía seguimos subiendo hacia el norte por la región de Transilvania, con el objetivo de visitar las ciudades fundadas por los sajones en el siglo XII. La primera que vamos a encontrar es Sibiu, una ciudad con un espléndido casco antiguo medieval que parece que te vigilara desde los ojos centenarios de sus tejados mientras la recorres a pie.
Como veremos a lo largo de todo el viaje por Rumanía, la arquitectura de sus ciudades es diferente, influenciada por los sajones, las del noroeste, y por los húngaros, las del este, ya que eran los respectivos vecinos más próximos que les invadieron en diferentes momentos de la Historia.
Sibiu, (Hermannstadt en alemán) es la más importante de las ciudades fundadas durante el siglo XII por los llamados Sajones de Transilvania. En la actualidad, el 1,6% de la población de Sibiu es de origen sajón. También fundaron otras ciudades históricas como Cluj, Medias, Brasov, Bistrita, Sebes y Sighisoara, algunas de las cuales visitaremos en próximos capítulos.
Sibiu fue un centro económico y cultural durante la edad media, con gran influencia de los gremios que establecieron relaciones comerciales entre el Báltico, el Mediterráneo y el Mar Negro. La riqueza de las familias comerciantes permitió a la ciudad construir grandes edificios y fortificaciones, logrando un esplendor que aún se aprecia.
La leyenda cuenta que el que puso las bases de la ciudad fue un pastor llamado Herman. Éste se presentó delante del jefe de la tribu y le pidió un trozo de tierra para cubrirlo con piel de vaca. El jefe, pensando que no era mucho lo que el pastor le pedía, accedió y le dijo al pastor que colocase su piel de vaca donde él quisiese, y le regalaría ese trozo de tierra. Pero el pastor, muy listo, cortó la piel de vaca en muchos pedazos pequeños, consiguiendo así marcar un área muy extensa. El jefe de la tribu, sin tener otro remedio, le regaló al pastor la tierra tan deseada. Oyendo hablar de la inteligencia del pastor, muchos colonizadores se le unieron y pusieron las bases de esta ciudad que no paró de desarrollarse.
En la actualidad, Sibiu respira un aire moderno. Los edificios han sido reformados, las calles pavimentadas, lo que ha llevado a su nombramiento, en el año 2007, y junto con la ciudad de Luxemburgo, como Capital Cultural Europea.
Al caer la noche el casco antiguo, principalmente peatonal, se enciende como una antorcha digna de verse y por ello te muestro en imágenes, tanto lugares de noche como de día, combinando el encanto de los dos tipos de luces.
La Plaza Grande es la plaza mayor de la ciudad. Ha sido el punto central de Sibiu a partir del siglo XVI siendo una de las plazas más grandes de Transilvania.
Es de principios del siglo XX construido en estilo moderno. A su derecha, pared con pared, la torre de la iglesia católica de Sfânta Treime.

Hoteles, bares y terrazas rodean todo un lateral de la plaza, con casas de dos y tres plantas, con altos áticos y ventanas pequeñas con forma oval, conocidas como los ojos de la ciudad, como los que puedes ver en la foto de portada del post, y en otras fotos del post. La mayoría de estas casas datan de los siglos XVII al XIX, y en su mayoría son de estilo barroco.
Iglesia católica romana Santa Trinidad (Biserica Romano-Catolică Sfânta Treime)
La iglesia parroquial católica romana "Santa Trinidad" fue construida por los jesuitas entre 1726-1733 con el espíritu del primer Barroco vienés.
En el interior de la iglesia católica te llama la atención ver imágenes en relieve acostumbrado, estos días de viaje, a las dos dimensiones de los iconos de las iglesias ortodoxas vistas hasta ahora.

Fue construido por un arquitecto vienés, entre 1777 y 1787, en estilo barroco tardío. Servía como residencia del Barón Samuel von Brukenthal, por aquel entonces Gobernador de la Provincia de Transilvania.
Es muy conocido por sus colecciones y por ser uno de los monumentos barrocos más importantes de Rumania. Las glorias en estilo rococó y neoclásico, el “papel” de seda roja de las paredes y el papel pintado en estilo oriental, los candelabros de vidrio de Murano y las piezas de mobiliario transilvano del siglo XVIII son algunas de las cosas más interesantes que ver del fastuoso palacio.
Es uno de los símbolos de la ciudad. Esta antigua fortaleza del siglo XIV ha sido reconstruida varias veces a lo largo de los años. El edificio colindante era utilizado para las reuniones del consejo de la ciudad y debajo existe un callejón que une la Plaza Grande con la Plaza Pequeña.
Catedral evangélica de Sibiu (Catedrala Evanghelică Sfânta Maria)



Esta plaza desempeña un papel menor en la vida actual de la ciudad, pero es más acogedora y recoleta con sus puestos permanentes de artesanía.
Tiene varios sitios que comentar:
Data de 1370 y es la antigua casa de la hermandad de los carniceros. En la Edad Media, los comercios se agrupaban por especialidades en un solo lugar, y debajo de los arcos se ubicaba cada una de las carnicerías.
En la actualidad, el nombre de Casa Artelor significa casa de las artes, donde se encuentran galerías de arte, pintura, manualidades, así como el museo etnográfico. 
La plaza está conectada a otras dos plazas y a otras calles por medio de callejones pequeños y estrechos como el romántico pasaje Pasajul Piața Aurarilor.
El acceso principal a la parte baja de la ciudad lo puedes hacer a través de la calle Ocnei que pasa bajo el Puente de las Mentiras.
El Puente de las Mentiras (Podul Minciunilor)
Fue construido en 1857 por Fredericus Hutte, y se trata del puente metálico más antiguo de Rumanía.
He encontrado dos tradiciones del por qué se le llama así a este puente:
La primera, cuenta que el puente puede derribar a cualquiera que se atreva a contar una mentira sobre él.
Catedral ortodoxa de la Santísima Trinidad
(Catedrala Sfânta Treime din Sibiu)






El Callejón de las escaleras (Pasajul Scarilor)
Al final de las escaleras encontrarás a tu izquierda el restaurante más antiguo de Rumanía, el Butoiul de Aur.


Gracias!!!